DÍA DE CEUTA

Medallas para “un cuadro de honor excelente, querido, entrañable y genuino de lo que es Ceuta”

Medallas para “un cuadro de honor excelente, querido, entrañable y genuino de lo que es Ceuta”
Premiados en el Día de Ceuta de este 2017.
Premiados en el Día de Ceuta de este 2017.  

Las ocho medallas entregadas este Día de Ceuta representan para el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, encargado de imponerlas “un cuadro de honor excelente, querido, entrañable y genuino de lo que es Ceuta”. Antonio Cruces, Manuel Lería y Andrés Carrera (ambos a título póstumo), la Asociación de Amas de Casa y el Banco de Alimentos han recibido la Medalla de la Autonomía y también a título póstumo han sido reconocidos con la Medalla de la Ciudad en su categoría de plata José Ríos, Manuel de la Rubia y Arjan Sundardas.

Los premiados o en el caso de los fallecidos sus familiares han tenido dos minutos para agradecer el premio, y algunos han aprovechado para dejar algún botón de muestra del carácter que les ha valido el reconocimiento. Ha sido el caso del empresario Antonio Cruces que ha dicho que “la suerte no hay que sentarse a esperarla. Hay que poner granitos de arena para que venga. Y mis granitos de arena han sido trabajar de 12 a 14 horas diarias”.

“Cabeza y corazón para fundar una empresa y mantenerla durante 52 años, superando dificultades, contratiempos, dramas personales irreparables, incomprensiones, malos vientos y alguna que otra ingratitud”, ha dicho de Cruces el presidente Vivas, para quien la “mayor satisfacción” del empresario cristalero debe ser “que la llama sigue encendida”, dado que sus hijos han asumido el legado empresarial. “Todo un ejemplo de coraje”, ha cerrado Vivas.

A la presidenta de la Asociación de Amas de Casa, Inés Contreras, el discurso le ha dado para acordarse de todas las presidentas anteriores, incluidas las que ya no están y sacar una lanza a favor del trabajo de la asociación en pro de la igualdad y contra la violencia de género. “Heroínas de lo cotidiano”, las ha calificado Vivas.

La hermana de Manuel Lería, Ana Lería, ha resaltado el amor a Ceuta que tenía el premiado, un amor que le llevó a defenderla incluso jurídicamente, con “afecto, generosidad y lealtad”. “Un amor por Ceuta correspondido con creces” con la medalla.

“Un hombre bueno, noble y honesto en el más categórico y rotundo sentido de estos términos, y un amigo entrañable al que extraño y añoro. La brillante trayectoria profesional de don Manuel Lería está marcada por cuatro pasiones: España, Ceuta, el Ejército y el derecho”, ha resaltado Vivas.

La cabeza visible del Banco de Alimentos de Ceuta, Pedro Mariscal, ha tenido a bien acordarse de todo el equipo que hay detrás y que hace posible llevar ayuda a quienes más lo necesitan: más de 400 toneladas de comida repartida en 2017 entre 13 asociaciones que la hacen llegar a más de 7.700 personas que lo necesitan. “Nuestro mayor tesoro son los voluntarios”, ha referido Mariscal, que ha invitado a todos a seguir contribuyendo al Banco para que esa ayuda pueda seguir llegando y a acudir a su sede a verlos trabajar.

“Llegan donde es muy difícil llegar y sacan de donde es casi imposible sacar. Son capaces de multiplicar los recursos que gestionan para que a nadie le falte un sustento vital”, ha reconocido Vivas.

La hija de Andrés Carrera, María José, ha sido la encargada de recibir el reconocimiento al ex sindicalista y Policía Nacional. María José ha abogado por la adopción voluntaria de ceutí que hizo su padre que llegó a la ciudad para seis meses y acabó siendo embajador de la misma “allá donde iba”. Visiblemente emocionada no ha podido terminar su discurso de agradecimiento.

“Un referente en la defensa de sus compañeros y de su profesión, con la contundencia que el caso requería, pero sin apartarse nunca de la ecuanimidad ni perder de vista el interés general. Un ferviente defensor del diálogo: para don Andrés Carrera, el que se sentaba al otro lado de la mesa no era un enemigo, era alguien con el que se podía dialogar y alcanzar acuerdos”, ha repasado Vivas.

Manuel de la Rubia hijo ha recogido la Medalla de la Ciudad en su categoría de plata en nombre de su padre. “Era una persona sencillamente buena”, ha dicho de su padre. En su discurso ha optado por señalar a otras personas que influyeron decisivamente en la vida de su padre para que iniciara una importante labor altruista, como el sacerdote José Ruíz o su “hermano en la fe”, Francisco Lería y Ortíz.

“Don Manuel sabía que la caridad está reñida con la ostentación, y por eso ejerció la primera como se debe: sin darle tres cuartos al pregonero, sin que una mano se entere de lo que hace la otra, desprendiéndose de lo necesario para compartirlo con quienes más lo necesitan, con los pobres, con los desamparados”, ha puesto en valor Vivas.

José Ignacio Ríos ha recogido la medalla a su padre, José Ríos. “El agradecimiento es la memoria del corazón”, ha dicho citando a Lao Tze. “En el cielo se sentirá muy honrado con la medalla. “Todos los hombres mueren, pero no todos viven de verdad”, dijo citando al golfista Olazabal. “Mi padre vivió de verdad”. Recordó que cuando su padre abrió el primer supermercado de la ciudad había miedo por la incertidumbre del futuro de la ciudad y que siempre sintió ser empresario como “una responsabilidad con su ciudad y con los menos favorecidos”. “Me gustaría pensar que su legado a Ceuta son sus sólidos principios que inspiraron su vida y que se pueden aplicar a la ciudad: Proyectar hacia fuera para superar la endogamia; soñar que es posible una Ceuta mejor y trabajar entre todos para superar las diferencias de culturas de la ciudad”.

“Pionero e innovador en muchos campos. Audacia, perseverancia y clarividencia para abrir caminos que otros emprendieron y culminaron. Para él no existía misión imposible, empresa inalcanzable ni causa noble que no contara con su ánimo, apoyo y concurso”, resaltó Vivas.

La viuda de Arjan Sundardas, Sabina Vaswani ha hecho hincapié en el enorme cariño que ha venido recibiendo desde que se anunció la medalla.

“No he conocido a nadie donde fuera tan parejos, tan de la mano, el entusiasmo, la sencillez, la inteligencia y la solvencia profesional. Arjan transmitía y contagiaba ilusión y optimismo”, ha subrayado Vivas.