La revolución del niño que no quería consejos


La revolución del niño que no quería consejos
Sentado ante el hermoso campo de Pedreña, Ramón Sota recordaba hace unas semanas para este periódico los primeros pasos de su sobrino Severiano: "Era un niño, pero ya se podía adivinar en él un genio. Como yo, había mamado el golf a escondidas, jugando donde no estaba permitido para un chico como él, en las noches de luna llena, por los caminos, cuando se escapaba del colegio... Tenía el mismo amor que yo por el golf. Pero había en él algo diferente, único, una imaginación para el deporte que no había visto en nadie. Era capaz de ver cosas que pasaban desapercibidas para todos".



Posted originally: 2011-05-07 07:35:00

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