DE 14 A 16 HORAS

Los conductores Hadú-Almadraba amenazan con suspender las líneas del Príncipe hartos de vandalismo juvenil

Los conductores Hadú-Almadraba amenazan con suspender las líneas del Príncipe hartos de vandalismo juvenil
La línea 4 a su paso por el Puente Quemadero rumbo a la barriada Príncipe Alfonso
La línea 4 a su paso por el Puente Quemadero rumbo a la barriada Príncipe Alfonso  

Hace ya una semana que los conductores de los autobuses urbanos que suben al Príncipe en el horario de salida de los colegios e institutos se saltan paradas cuando ven que esperan grupos de “vándalos” que pueden dar problemas. De momento, con este método subjetivo de identificación de jóvenes problemáticos no han tenido problemas y se plantean ir más allá y suspender completamente el servicio de las líneas 4 y 8 de 14.00 a 16.00 horas.

“La Ciudad no sé si estará tomando medidas, pero llevamos una semana haciéndolo y nadie se ha preocupado de venir  a preguntar qué pasa”, José Antonio Marcos, presidente del Comité de Empresa de Hadú-Almadraba. “Si en una parada ves cuatro cinco personas se para, pero si hay veinte quitamos el rótulo y no se para, eso es lo que estamos haciendo, llevamos una semana así y no hemos tenido ningún conflicto”.

Las Brigadas Cívicas antes no estaban preparadas y ahora ya no, y no solo las BBCC, venían también vecinos del Príncipe, se ponían un chaleco se subían al autobús y ponían orden con el solo hecho de estar en el bus, igual que las BBCC, no hacían nada, solo su presencia sirve. Pero ahora, “de las  dos que salen hay niños corriendo para arriba y para abajo hasta las cuatro y media de la tarde, es para estar allí y vivirlo con el conductor y ver cómo te rompen un cristal, te arrojan  bolas de papel con líquido inflamable ardiendo , te bloquean las puertas, te frenan el autobús…. Eso no puede ser, no se puede trabajar en esas condiciones”.

Los conductores reclaman medidas de seguridad, Policía Local, vigilantes de seguridad o, mejor aún, la vuelta de las Brigadas Cívicas, cuya sola presencia desactivaba cualquier intento de vandalismo, pero la Ciudad desoye las medidas alegando que no puede poner policías en todos los buses y las Brigadas Cívicas no están preparadas para hacer frente a desórdenes públicos. Desde el comité de empresa no están de acuerdo y recuerdan que es urgente establecer medidas de seguridad, sino se verán obligados a suspender el servicio.

“¿Qué vamos a hacer? Lo que está en nuestras manos. Si esto sigue así suspenderemos el servicio de dos a cuatro de la tarde”, explica el presidente dela Comité de Empresa. “La empresa dice las líneas y designa a los conductores, pero los conductores dicen yo no paro y no le puede obligar, que no se para por una cuestión de seguridad, que no es algo puntual, que lo estamos viendo todos los días y en una franja concreta, de dos a tres del a tarde y es muy fácil de erradicar”.