"NO NOS TRATAN IGUAL"

Los migrantes asiáticos en huelga de hambre presentan una queja por “agravio comparativo”

Los migrantes asiáticos en huelga de hambre presentan una queja por “agravio comparativo”
Uno de los migrantes, Ahmed, muestra la queja formal remitida a Delegación
Uno de los migrantes, Ahmed, muestra la queja formal remitida a Delegación  

Es su tercera noche de huelga de hambre en la plaza de los Reyes y aunque las fuerzas flaquean, los 25 migrantes asiáticos siguen su protesta pacífica para reclamar igualdad de trato con el resto de residentes en el CETI y entrar en los continuos traslados a la Península, de los que durante más de un año vienen quedando fuera.

Un “agravio comparativo” que han denuncian formalmente en una queja remitida a Delegación de Gobierno a la que ha tenido acceso Ceuta al Día. Los migrantes, asesorados por abogados activistas, denuncian que llevan un año en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, cuando el tiempo máximo legal es de tres meses y que aún hoy “desconocen las razones del retraso en la tramitación” y que “esta situación es un agravio comparativo respecto a otros internos el CETI sobre los que se resolvió en breve espacio de tiempo”.

Una situación de bloqueo que, señalan, “supone un importante trastorno en su vida personal o familiar ya de por sí delicada”.  Por todo ello reclaman que se soluciones su situación y a la mayor brevedad posible se les facilite su traslado mediante el correspondiente salvoconducto.

A la espera de esa respuesta, que esperen llegue desde Delegación de Gobierno pues en el CETI les dicen que “es cosa de Madrid, porque saben que no podemos ir a Madrid”, explica Ahmed, que hace las veces de portavoz del grupo. Aunque esta noche hace frío aseguran que están “fuertes”, aunque hay dos integrantes, uno de ellos diabético, que “lo están pasando mal”..

Bajo vigilancia

Desde la Consejería de Gobernación, Jacob Hachuel subraya que “mientras no provoquen disturbios o suciedad” la Policía Local no interrumpirá la protesta, siempre y cuando no instalen elementos para una acampada pues la frontera entre una sentada y una acampada es difusa.

Lo que “por supuesto” no tienen prohibido es abrigarse con las mantas, aunque no utilizarlas como cama, matiza el responsable de Gobernación, desmintiendo a Caballas que aseguró que la Policía Local, por orden de la Ciudad, había impedido a los inmigrantes en huelga de hambre usar las mantas facilitadas por activistas y ciudadanos de a pie.

En todo momento, un agente de la Policía Local vigila desde la distancia, pendiente de que no provoquen problemas o ensucien una zona muy frecuentada por las tardes por las familias.