6 Consejos para cuidar a un familiar en silla de ruedas

6 Consejos para cuidar a un familiar en silla de ruedas
6 Consejos para cuidar a un familiar en silla de ruedas
6 Consejos para cuidar a un familiar en silla de ruedas

Recibir un diagnóstico de movilidad reducida no es sencillo, pero vivir con ello supone un reto aún mayor. Depender de otros para la mayoría de las actividades que antes realizabas de manera automática y que dabas por sentadas puede generarte un fuerte impacto emocional, especialmente si requieres una silla de ruedas para desplazarte. Y, en el caso de los adultos mayores, hay que sumar a este difícil panorama la pérdida de fuerza corporal, así como la vulnerabilidad que viene aparejada con la edad, que ya no se puede sortear.

Sin embargo, ser un cuidador también es complicado y supone una fuerte carga anímica. ¿Te sientes identificado? Ocuparte de las necesidades de un adulto que no puede valerse por sí mismo, más si esta persona es alguien a quien amas, te genera agotamiento físico y mental. Es natural que eso pase, de ahí que los especialistas hagan hincapié en la importancia de tener un tiempo para ti y de hacer un seguimiento minucioso de tu salud.

Prepárate bien

Una de las consignas principales de los cuidadores es que tienen que cuidar de sí mismos, si de verdad esperan poder hacerse cargo de otro. Por esta razón, informarte oportunamente es indispensable, a fin de poder aprender cómo ser más eficiente en la movilización de un paciente con discapacidad; no todo el mundo sabe hacerlo y no es bueno que improvises. Si estás capacitado para servir a una persona que te necesita, no solo harás que mejore su calidad de vida, sino que la tuya no se verá mermada de manera significativa.

Cuida de ti mismo

Si necesitas ayuda, pídela a alguien con quien sepas que puedes contar. Recuerda que es importante que también vigiles tu salud y no solo a nivel físico, sino también emocional y mental. Ver a alguien querido con movilidad reducida no es sencillo, por eso debes tomarte unas horas a la semana para descansar, relajarte, salir con tus amigos o leer un buen libro. Desconectar te puede hacer mucho bien y, si te sientes sobrecargado, ten presente que siempre es mejor hablar con alguien de confianza o con un especialista, ya que te ayudará a drenar tus cargas (o compartirlas) y recargar energías para volver con todo.

Abastece tu hogar

Al tener que cuidar de un familiar con movilidad reducida, ya sea tu hijo, hermano o cónyuge, es fundamental que te aprovisiones de todas las herramientas médicas traumatológicas para hacer tu día a día, y de la persona a tu cargo, mucho más fácil. ORTOESPAÑA es una plataforma de ortopedia online en la que puedes encontrar muchos equipos terapéuticos para personas en silla de ruedas. Una cincha pectoral, por ejemplo, puede ayudarle a tu familiar con discapacidad a corregir su postura del tronco, previniendo con ello deformidades relacionadas con la silla de ruedas, que afectan la columna.

Posiciona la silla de ruedas        

Cuando ayudes a tu familiar a salir de la cama o del sillón, es recomendable que empieces primero moviendo los reposapiernas de la silla de ruedas, de manera que puedas maniobrar lo más cerca posible del punto de seguridad. Al mismo tiempo, trata de bloquear las ruedas para que la silla no se mueva, evitando accidentes. También es importante que la persona se mueva de costado, usando sus extremidades superiores para empujarse hacia arriba, en tanto que sus piernas se deslizan por el costado del sofá o la cama. Ayúdalo a movilizarse, usando el peso de su cuerpo para generar una palanca, favoreciendo el trabajo muscular.

Adapta el espacio

Es esencial que el espacio de tu vivienda se ajuste a las necesidades de la persona que usa la silla de ruedas. Tu hogar debe contar con ciertas características que faciliten la autonomía del paciente o, si esto no es posible, el trabajo de los profesionales que te presten apoyo en tu cotidianidad. La tecnología puede ser tu aliada más importante frente a la movilidad reducida, ya que, en la actualidad, hay muchos equipos de avanzada que permiten que las personas con discapacidad estén cómodas y no pierdan calidad de vida. Además, en plena crisis sanitaria por la pandemia de covid-19, es esencial que tengas en casa una buena provisión de mascarillas FFP2, sobre todo si tu familiar padece otras condiciones de salud que son consideradas de riesgo para complicaciones por coronavirus.

Adelántate a sus necesidades

Si sales a la calle con una persona de movilidad reducida, que se ve en la necesidad de usar silla de ruedas, tienes que ser consciente de que hay ciertas condiciones que deben favorecer su bienestar. Por ejemplo, la exposición directa a un clima muy frío o demasiado caluroso puede ser más perjudicial que en el caso de una persona que anda con normalidad. Es por ello que, en los días soleados, procura proteger su piel con crema solar, tapar muy bien sus piernas y, sobre todo, evita permanecer mucho tiempo bajo la luz. Por el contrario, de cara a los meses fríos, prevé que la persona que va en sillas de ruedas necesitará calefacción, por lo que serían útiles unos calentadores o una manta extra.
 

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