Las fachadas de tu edificio y la eficiencia energética

Las fachadas de tu edificio y la eficiencia energética
Las fachadas de tu edificio y la eficiencia energética
Las fachadas de tu edificio y la eficiencia energética

Históricamente, las fachadas de las casas se hacían con los materiales que había más a mano. En zonas con mucha piedra encontramos fachadas de este material, donde no había piedra se hacían con barro, madera, etc.

Ahora podemos optar por todo tipo de materiales, desde el cristal al zinc pasando por la fachada ventilada. Estos tipos de fachada son muy distintos, tanto en eficiencia como en estética, así que veamos algunos materiales que podemos usar y cómo se comportan a la hora de ahorrar energía.

Placas metálicas

El metal lleva años usándose en fachadas debido a su dureza y a que podemos dar muchos tipos de acabados a las paredes por muy poco dinero.

Lo mejor de este material es su precio y lo fácil que es mantenerlo, pues incluso se puede lavar.

Su eficiencia es mala por sí solo, de manera que su uso es más decorativo y debajo de él hay que aislar muy bien al ser un excelente conductor tanto del calor como del frío.

Madera natural

La madera es un material excelente para las fachadas tanto por su estética como por su eficiencia energética, ya que aporta un gran aislamiento térmico que no es igual de bueno a la hora de dejar fuera la humedad.

Su estética es muy buena, pero a cambio requiere un mantenimiento alto sobre todo en aquellos climas más extremos.

Piedra natural

Otro material que se ha usado mucho en las fachadas es la piedra natural, que es un excelente aislante para el calor y no tanto para el frío. Como pasa con la madera, no aísla tan bien de la humedad, aunque eso se puede solucionar con materiales aislantes debajo.

Vidrio reciclado

Uno de los materiales que se usa hace relativamente poco es el vidrio reciclado, procedente de las botellas que tiramos al contenedor verde.

Con este vidrio se hacen una especie de placas que se aplica en forma doble capa, a modo de las ventanas en las que hay dos cristales con una cámara de aire en medio.

Ese espacio entre las placas hace que este tipo de material tenga una eficiencia energética enorme, pues aísla muy bien de las temperaturas y de la humedad.

Fachada ventilada

Dejamos para el final el mejor material que podemos usar para la fachada de nuestro edificio, la fachada ventilada con panel composite.

Es importante remarcar el panel composite, ya que hay varios tipos de fachadas ventiladas, pero esta es la que tiene una mayor eficiencia energética. Esta eficacia a la hora de ahorrar energía es lo que se busca al poner una fachada de este tipo, así que al hacer la inversión debemos procurar poner la mejor.

El panel de composite es el que nos proporciona un mayor ahorro en climatización, y por lo tanto el que hace que recuperemos la inversión que hemos hecho en la fachada mucho antes.

Además, en este caso la eficiencia no está reñida con la estética, puesto que el panel se puede poner en una enorme cantidad de acabados y colores, pudiendo encajar con la estética del edificio y con la del entorno sin destacar en absoluto.

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