En busca del baptisterio perdido
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En el entorno de la Gran Vía se libran dos batallas contra el tiempo. A un lado, los operarios de TRAGSA trabajan para remozar la Gran Vía como imagen de futuro de Ceuta ,al tiempo que ensalzan los años de la conquista portuguesa sobre las ruinas de la madrasa. Al otro lado de la Gran Vía,  a pocos metros, los arqueólogos de la ciudad trabajan para desenterrar el pasado remoto de la ciudad, en busca de lo que queda por descubrir de la basílica tardorromana: el baptisterio.

El arqueólogo de la ciudad, Fernando Villada, está convencido de que en esa parcela, oculta a los ojos del peatón entre un lateral del yacimiento de la basílica tardorromana y la calle Vitori Goñalons, se esconde un tesoro arqueológico, el baptisterio de la iglesia paleocristiana, construida entre los siglos IV y V. El trabajo de un arqueólogo se basa en convicciones, indicios, suposiciones basadas en años de estudio, “pero puede que esté o no esté”, explica Villada, como sucede en el caso de las huellas de la factoría salazonera, que ocupaban el istmo y que probablemente buena parte fuera devoradas por el agujero del aparcamiento subterráneo

Pero, en el lateral de la basílica tardorromana aún se puede trabajar y el solar agazapado entre Vitori Goñalons y el yacimiento es una oportunidad. Los baptisterios, explica Villada, la zona en la que se ubicaba la pila bautismal, no siempre se encontraban en el interior de los templos, en ocasiones, especialmente en la antigüedad, se hallaban en un edificio contiguo a la iglesia donde tiene lugar la ceremonia del bautismo; y que generalmente era de pequeñas dimensiones, con planta redonda o poligonal y descubierto. “El baptisterio de Pisa es independiente de la basílica”, recuerda el arqueólogo municipal.

Para avanzar en la búsqueda del baptisterio perdido, la Ciudad, a través de la Consejería de Cultura, ha sacado a concurso la contratación por un presupuesto base de cerca de 35.000 euros y un plazo de ejecución de seis meses, los trabajos de excavación arqueológica en parcela 7 de Avenida Alcalde Sánchez Prados, una parcela en la que se han encontrado niveles arqueológicos que van desde la época bajo imperial romana, la tardo antigua a la medieval islámica.

En busca del baptisterio perdido