Nació en plena pandemia como un recorrido virtual cuyo objetivo pasaba por dar a conocer algunos de los parajes más emblemáticos de la siempre entrañable geografía ceutí. Hoy, 27 de abril de 2024, tres años después de la celebración de su primer itinerario presencial, Mis Tiempos con Chip ha repetido: el ‘Trail Race Los Fuertes’ ha vuelto a conquistar García Aldave.
La popular carrera de senderos denominación caballa ha regresado a la ciudad autónoma con la que ha sido su cuarta edición. Lo ha hecho, como siempre, bajo el paraguas de las áreas de Deporte y Turismo y de la mano de una interminable ristra de patrocinadores, entre los que figuran pesos tan pesados como Maruja y el Centro de Buceo Burbujas.
Sergio Aguilera dijo en su momento que el evento se había convertido ya en “toda una referencia dentro del calendario de pruebas deportivas locales”. “Cada año, la participación ha sido más numerosa que el anterior”, apuntó en el contexto de su presentación el exentrenador del Club Natación Caballa, quien considera que, más allá de lo estrictamente deportivo, la cita constituye “un acontecimiento de gran interés cultural y turístico”. Ciertamente, el vigente director general de Deporte no hablaba por hablar.
La carrera del pasado curso sentó un precedente con eso de ampliar el número de recorridos. Visto el grado de aceptación, la organización resolvió no tocar los itinerarios en lo que a distancia se refiere. Así, se dio a los participantes la opción de elegir entre tres modalidades bien diferenciadas: al ya conocido trayecto de 21 kilómetros, hay que sumar uno de 42 y otro de ‘solo’ 10. Se busca, con ello, “atraer a más corredores”. A falta de conocer qué valoración hacen desde Mis Tiempos con Chip, cualquiera diría -cualquiera que tenga ojos en la cara- que el éxito ha sido rotundo.
El parte meteorológico no acompañaba en lo absoluto; había amenaza de lluvia. A un lado del paisaje de la Hípica, el cielo lucía totalmente despejado; al otro, las nubes lo teñían de negro. Poco después de las nueve en punto de la mañana, caían los primeros chubascos. Con el pasar de los minutos, estos se hacían cada vez más intensos. A pesar de los pesares, ni siquiera el mal tiempo ha logrado tirar por tierra lo que estaba por venir: ha habido prueba (vaya que si la ha habido...).
Antes de producirse el primer pistoletazo de salida, el ambiente en los bajos del Centro Ecuestre era el propio de una fiesta: los corredores -ataviados de la cabeza a los pies con ropa deportiva- iban llegando a la zona casi por goteo mientras, de fondo, la megafonía del recinto reproducía temas tan icónicos como The Final Countdown, On The Floor y A Sky Full Of Stars (seguro que alguno te suena).
En medio de los ritmos musicales, la gente calentaba y estiraba. La contraparte la ponían aquellos que optaban, en su lugar, por darse a la cafeína en un acertado intento por entrar en calor al abrigo de las carpas allí dispuestas. “Aunque no lo parezca, es una carrera complicada; hay que estar preparado físicamente para poder completarla”, revelaba al que suscribe un veterano deportista. “Lo peor de todo son las bajadas”, apostillaba este mismo.
Según los datos que manejan los promotores, han tomado parte en el encuentro alrededor de 500 valientes. Por delante, un trayecto atravesado de pleno por los siete fuertes neomedievales -de ahí el nombre de la prueba- que hay esparcidos por el monte caballa. Aunque esta vez el protagonista ha sido el de Piniers, cada monumento ha contado con su propia ventana.
Tal y como adelantó Mirfat Ahmed hace ahora tres meses, la salida ha sido escalonada. Estaba previsto que la primera de ellas -la correspondiente al itinerario más largo- se produjese sobre las ocho y media. No en balde, la misma se ha acabado aplazando alrededor de quince minutos (temas de "seguridad"). Idéntica demora ha sufrido el segundo grupo; también, por consiguiente, el tercero y último: el de los menores, el de la categoría bautizada como 'Mini Trail Los Fortines'.