De Ceuta al Centro Aeroespacial Alemán a base de "esfuerzo y dedicación"

De Ceuta al Centro Aeroespacial Alemán a base de "esfuerzo y dedicación"
Bousdar, al recibir el premio a la Mejor Trayectoria Académica Nacional del curso 2014-2015.

- Dina Bousdar vive, investiga, trabaja y avanza en su Doctorado en Múnich tras graduarse con el mejor expediente de la historia de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSI) de Telecomunicación de la Universidad de Málaga

- Ex alumna del CEIP Mare Nostrum y del IES Siete Colinas, defiende que "es importante formarse, como persona y como profesional y el esfuerzo y la dedicación son la clave para ello"


Sí se puede. “Con esfuerzo y dedicación se puede conseguir todo”, defiende la ingeniera de Telecomunicación Dina Bousdar Ahmed (Ceuta, 1991), que es la demostración empírica de ello. Ex estudiante de un colegio, el CEIP Mare Nostrum, y un instituto público, el IES Siete Colinas, se graduó con brillantez en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSI) de Telecomunicación de la Universidad de Málaga con el mejor expediente de su historia y ahora vive, avanza en su Doctorado y trabaja en el Centro Aeroespacial Alemán en Múnich.

Bousdar ha coleccionado durante los últimos meses el Premio Extraordinario de Fin de Estudios otorgado de la ETSI de Telecomunicación de la Universidad de Málaga; el del Colegio Oficial y la Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicación (COIT/AEIT) a la Mejor Trayectoria Académica del curso 2014/2015 en la ciudad andaluza; el de la misma institución a la Mejor Trayectoria Académica nacional del mismo año escolar; y el que otorga ‘AT4 Wireless’, una empresa radicada en el Parque Tecnológico de Andalucía de la capital malacitana, al mejor Proyecto Fin de Carrera de su promoción.

La joven no recuerda haber obtenido nunca bajas calificaciones. “Desde siempre", hace memoria con humildad, "tuve claro que quería ir a la Universidad y al final, no recuerdo exactamente por qué, creo que porque tenía prestigio y, aparentemente, salidas profesionales, opté por Ingeniería de Telecomunicación aunque me habían avisado de que era difícil y de que había que estudiar mucho”.

Estudió y estudió mucho. En 2014 terminó su carrera y aspiró con éxito a una de las contadas becas que anualmente ofrece a estudiantes españoles el Centro Aeroespacial Alemán (DLR, en sus siglas en alemán), el centro neurálgico germano para las actividades alemanas de vuelos espaciales y temas relacionados que administra el presupuesto del Gobierno de Angela Merkel en temas relacionados con el espacio con un presupuesto de unos 846 millones de euros.

Allí compagina la investigación con un Doctorado sobre navegación y posicionamiento con sensores inerciales, cómo monitorizar con sensores inerciales a través de un teléfono móvil la actividad de un usuario para fomentar un estilo de vida saludable o ayudar a mayores que viven solos.

El valor del esfuerzo

En Múnich extraña, dice, sobre todo, a su familia y a sus amigos, lo que no se puede sustituir de ninguna manera, y la comida española y marroquí de siempre. Piensa en volver pero sin precipitarse. Primero, terminar su Doctorado y consolidar su carrera profesional. Después, si se tercia, aterrizar en España, un país que, desde lejos, ve en un sector “todavía con más oportunidades de empleo que en otros pero con menores sueldos que fuera, aunque el nivel de vida también sea más alto en otros países”.

A punto de cumplir 25 años, "consciente de mi limitada experiencia y de que aún me queda mucho camino por recorrer", se muestra convencida de que “con esfuerzo y dedicación se puede conseguir todo”.

“A veces pienso que la juventud de mi ciudad no tiene, por falta de difusión, muchos ejemplos de personas que hayan estudiado y conseguido labrarse un futuro profesional y me gustaría contribuir a fortalecer el mensaje de que es importante formarse, como persona y como profesional, y de que el esfuerzo y la dedicación son la clave para ello”, razona Bousdar, que hoy disfruta de la independencia que le da haber hincado los codos sabiendo que "el estudio es un esfuerzo para uno mismo, que es el principal beneficiado, aunque me parece que no todos los jóvenes lo ven así”.

En ese sentido, estima que es fundamental que las familias "inculquen" la "cultura" del estudio. "Desde pequeña recuerdo que tanto a mí como a mis hermanas [sobresalientes también, la última su hermana Umaima, segundo premio del Rotary Club este año] nuestros padres nos trataron como a adultas y nos intentaron concienciar de que debíamos estudiar por nosotras, en nuestro propio beneficio sobre todo", ejemplifica.

De Ceuta al Centro Aeroespacial Alemán a base de "esfuerzo y dedicación"