MEFP Y CIUDAD

Distancias, mascarillas y medidores de CO2, claves de la ecuación para recuperar las 5 horas de clase

Distancias, mascarillas y medidores de CO2, claves de la ecuación para recuperar las 5 horas de clase
aula colegio primaria
Imagen de recurso.
La evolución de la curva de contagios y de la campaña de vacunación marcarán la decisión que se adopte sobre el restablecimiento de la jornada lectiva a tiempo completo, asunto en el que la Ciudad tendrá la última palabra como competente en Salud Pública. Sin espacio para desdoblar grupos, disponer de medidas preventivas como medidores de CO2 o purificadores se antojan determinantes para eludir los 1,5 metros entre estudiantes.

El Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) y la Ciudad deberán ponerse de acuerdo durante las próximas semanas, una vez que el primero marque con el de Sanidad las directrices básicas para el desarrollo de la actividad lectiva desde septiembre, sobre cómo se organizarán los centros escolares el próximo curso. El margen que se dé para evitar con mascarillas y otras medidas de seguridad el mantenimiento de distancias de 1,5 metros entre estudiantes, inasumible con las ratios y los espacios disponibles en Ceuta, será clave para recuperar las jornadas completas de 5 horas diarias de clase, como pretenden todos los agentes involucrados si es factible y seguro.

El MEFP ya ha elaborado un estudio a fondo de los espacios disponibles en todos los centros escolares de la ciudad a expensas de la evolución de la situación epidemiológica y de la campaña de vacunación contra la enfermedad del coronavirus. Sus conclusiones preliminares han ratificado que no hay sitio donde mantener los desdobles generalizados a jornada completa matutina y tampoco parece viable abrir un turno vespertino por la ingente cantidad de recursos que exigiría y el riesgo de introducir un nuevo elemento segregador.

Con el espacio tan limitado las incógnitas pendientes de resolver de la ecuación pasan, básicamente, por las medidas preventivas de seguridad que se puedan implementar para eludir las distancias de seguridad, desde las mascarillas hasta medidores de CO2 o purificadores de aire, en estos dos últimos casos elementos que la Consejería de Educación se comprometió a financiar para los centros a través de un procedimiento de subvenciones directas al que Intervención puso reparos y que todavía no ha sido reemplazado por una licitación formal que se pueda tramitar a tiempo para disponer de los equipos antes de otoño.

La Ciudad Autónoma tendrá, como competente en Salud Pública, la última palabra en relación con la jornada escolar. En septiembre pasado se plegó a la preferencia del MEFP por desdoblar los turnos y reducir las horas de clase presenciales de cinco a tres aunque aseguró no estar de acuerdo y a pesar de que el Ministerio de Educación había establecido que se podría flexibilizar el máximo de alumnado (15) en grupos de convivencia estable “siempre que la autoridad sanitaria de Salud Pública de cada autonomía así lo autorizase".

Los centros educativos se han revelado desde septiembre como un espacio seguro en el que no se han registrado brotes de la pandemia más allá de los importados del ámbito social y familiar. Esta semana se ha cerrado con sólo tres docentes en aislamiento y ningún profesor, maestro o personal no docente contagiado. Entre el alumnado hay ocho positivos, 33 cuarentenados y un solo grupo cerrado en el IES Luis de Camoens.

Distancias, mascarillas y medidores de CO2, claves de la ecuación para recuperar las 5 horas de clase