Benzú, en vilo, desde la gran explosión

Benzú, en vilo, desde la gran explosión
Las aguas siguen agitadas en el barrio

- Los vecinos reciben cartas dándoles la razón en sus alegaciones y archivando los expedientes de derribo, aunque aún quedan 4 viviendas por resolver su situación

- Delegación insiste en que nada ha cambiado y en que se seguirá adelante con los expedientes

- Nadie explica la causa que ha impulsado a la administración a emprender esta ‘cruzada’ y los vecinos la atribuyen a una reacción airada de la Delegación después de que una gran explosión en la cantera llevara a los vecinos a presentar quejas

- La explosión está grabada en un vídeo que puede verse en esta noticia


Los vecinos de Benzú siguen en vilo y en tensión a pesar de que en los últimos días han comenzado a recibir cartas que les dan triunfos parciales y en las que la administración da por archivados los expedientes iniciados para el derribo de algunas de las viviendas al contestar de forma favorable las alegaciones presentadas por los propios vecinos y bajo el asesoramiento de la asociación europea que capitanea Carmen del Amo, tal y como ha relatado a Ceutaldia.com la presidenta del barrio y de la asociación creada para defender las casas del derribo, Rahma Mokhlis.

Pero aún les quedan 4 expedientes por resolver, con otras tantas alegaciones presentadas. Su esperanza es que su resolución sea idéntica a las ya recibidas dado que las viviendas pendientes aún de solución final se ubican en la misma manzana que las que ya han ganado esta primera batalla. Pero incluso, más allá de temer por estas 4 viviendas pendientes de resolución, la barriada, no va a olvidar fácilmente los últimos tres meses.

“Obviamente no se cierra para siempre”, apunta Mohklis. Si bien tienen claro que el precedente sentado de no poder basar un derribo en una Ley derogada con un deslinde pre constitucional lo que obligaría a la administración es a emprender un camino si quiere tirar que duraría años: nuevos deslindes, planes urbanísticos, apertura de nuevos expedientes y un largo camino burocrático que además contaría con tiempo de alegaciones en casi cada paso. “independientemente de eso y de las cartas de archivo no canto victoria del todo. Nadie. Visto como nos hemos visto en estos tres meses”, aclara Rakhlis.

Y hace bien, porque casi al tiempo que recibían las cartas de archivo y nada más conocerse la noticia, la delegación del Gobierno, ha vuelto a poner al barrio en el punto de mira y enviar un mensaje claro: que nada ha cambiado en su voluntad política.

“Si el Área Técnica de Fomento determina que el archivo se ha producido en falso actuará en consecuencia”, aseveró este mismo viernes a los micrófonos de Cope Ceuta, el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González.

“Todos los ciudadanos pueden recurrir a los Tribunales si creen que están siendo lesionados sus derechos. Los jueces son independientes y deciden sobre las pruebas y la documentación que se les presenten”, ha aseverado sobre Benzú.

Un mensaje que según él no ha cambiado y que ya ha repetido muchas veces. Pero Delegación insiste por boca de su máximo responsable en no dar el asunto por cerrado.

“Este es un procedimiento largo. En algún caso el archivo se ha producido porque el 'titular' de la vivienda ha fallecido. Es un trabajo largo de Fomento, el tema no se va a resolver ni mucho menos en 3 días aunque los expedientes tengan un periodo de cierre de tres meses y la Ciudad y la Delegación estamos en permanente contacto sobre lo que se pueda hacer y esa operación urbanística que ha avanzado el presidente Vivas”, reafirmó el viernes González.

Y es precisamente el Gobierno de Vivas quién más se ha movido, junto con los vecinos para tratar de frenar las intenciones demoledoras de la Delegación. Cuya intención de derribar no acaba de entenderse en la plaza de África.

Quizás por esa oposición encontrada hasta en la otra institución ejecutiva de la ciudad, sumada al rechazo de la población en general, las movilizaciones de los propios vecinos y un amplio roce, el delegado sí añade nuevos matices al discurso de la Administración General del Estado sobre el asunto y ahora casi al tiempo que reafirma su intención de ir por derecho anuncia soluciones:

“Hay un deslinde de Costas, hay viviendas que no tienen titularidad, que no tienen dueño porque no hay escritura... En cualquier caso insisto en que los vecinos deben estar tranquilos. Están siendo agitados por otros intereses y tienen que estar tranquilos porque ni la Ciudad y la Delegación van a dejar a nadie 'tirado en la calle', como se ha llegado a decir”, dijo en Cope González.

¿Por qué Benzú y por qué ahora?

Lo que sigue sin estar claro es el porqué ahora. Nadie acierta a explicar las razones de Delegación del Gobierno para impulsar esta actuación que ha sublevado a un barrio tranquilo y poco reivindicativo en general que vive en paz en una esquina de Ceuta y que se queja poco a pesar de tener enormes dificultades que superar y una patente carencia de equipamiento. A pesar de las promesas incumplidas elección tras elección por quienes han ido ganando, a pesar del Europan 8, prometido y no ejecutado y del paseo marítimo, de la baja frecuencia de los autobuses, de la lejanía de los servicios sanitarios, educativos y de todo tipo, el barrio es tranquilo y se queja poco, se quejaba.

No son las únicas viviendas incrustadas en la línea costera. El Sarchal es quizás otro ejemplo perfecto para llevar a cabo la misma intervención, o la Almadraba, en cambio Delegación ha elegido comenzar por Benzú, donde en sus cercanías se ha permitido en los últimos años la proliferación alrededor de Punta Blanca de unas cuantas mansiones que no escatiman en lujo y cuya cercanía a la costa y levantamiento en zona desurbanizada ha llegado incluso a llamar la atención de la asociación ecologista Septem Nostra que ha pronunciado alguna queja de forma pública y ha expresado dudas sobre la legalidad de algunos de los chalets construidos.

Por eso, por el deslinde de 1968 aplicado, por el incumplimiento de los planes urbanísticos y por la energía invertida por Delegación en generar un problema en donde no lo había, la vecindad mira a la cantera para tratar de explicar lo que ha pasado.

La gran explosión del 15 de agosto

Y así hacen circular un vídeo. Apenas un minuto en el que precedido del anuncio de las sirenas se ve y se escucha una gran detonación en la cantera de Benzú. Después la nube de polvo se va esparciendo. Fue el pasado 15 de agosto, festivo nacional. “Unos vecinos fueron a quejarse y a partir empezaron a llegar las cartas”, ha explicado Rakhlis. Su argumentación coincide con los chascarrillos de pasillo político que atribuyen a la Delegación una reacción airada ante las quejas de los vecinos.

Muchos vecinos se quejaron de la misma, no tanto por el ruido o porque el aire se saturara sino porque en sus casas aparecieron grietas. Y sus quejas fueron directamente a la Delegación del Gobierno.

A partir de esas quejas comenzaron a llegar las cartas anunciando derribos y requiriendo una documentación que nadie les había pedido en más de 150 años y citando leyes derogadas y deslindes de hace 40 años.

Ese vinculo entre la explosión que tiene guardada en su móvil en forma de vídeo la presidenta del barrio Rahma Rakhlis, las quejas y las cartas de derribo se ha ido haciendo fuerte en el barrio durante todo este tiempo.

Tan fuerte, que muchos caminaron de vuelta a casa tras la manifestación del pasado mes de febrero jurando que una vez salvadas las casas, el objetivo iba a ser acabar con la actividad de la cantera.

La cantera cumple toda la normativa

Pero los humos han bajado. Tanto que la propia presidenta ha mantenido reuniones con la empresa que explota el yacimiento.

“Tuve una reunión con los de la cantera. Nos estuvo informando, nos enseñó los informes de Medio Ambiente y dijo que eso (la explosión) era algo puntual y que no volvería a pasar. Con Cantesa, que no volvería a pasar”, ha explicado Rakhlis. Se debió todo, según la empresa al polvo acumulado en la piedra antes de la detonación.

Pero, a juzgar por los informes de Medio Ambiente que la empresa le ha mostrado a Rakhlis “todo está en orden”, como refrenda la propia presidenta de los vecinos.

Al barrio le preocupaba que la actividad de la cantera estuviera cargando de polvo el aire más de lo recomendable para hacerlo saludable y respirable.

“Nos enseñaron los informes donde verdaderamente lo medían, se nos dijo que la preocupación era las cuevas y las excavaciones más incluso que los que vivimos en Benzú y que por eso medían mucho las detonaciones, por miedo a que pasara algo en la cueva”, ha explicado Rakhlis.

Para terminar de tranquilizar al vecindario, la empresa ha hilvanado otro argumento además. Según le explicaron a la presidenta sólo queda un pico de la montaña por explotar. “Igual en dos años ni les interesa seguir con la actividad”, ha trasladado Rakhlis. Dos años es más o menos el tiempo que le queda a la concesión de la explotación. Más allá del pico, el resto de monte que sí sería explotable está afectado por la protección de la Red Natura 2000 y que en el otro lado están las casas y la frontera.

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