Han recogido la insignia, otorgada a título póstumo, las nietas del reconocido músico que fundó el conservatorio y creó el himno de Ceuta y adoptó el de la Legión
Ángel García Ruiz ya tiene su Medalla de Plata de la Ciudad. La insignia la guardan desde esta tarde sus nietas, María Isabel Goujón y María Dolores Jerez. La han recibido entre sonoros aplausos en un solemne acto de imposición a título póstumo en el que no han faltado las palabras de cariño y la presencia de las familias castrense y musical para rendir homenaje al que fuera autor del himno caballa y de la adaptación para marcha fúnebre del de los legionarios, 'El novio de la muerte'; así como fundador del Conservatorio que a día de hoy lleva su nombre.
"Ceuta le dio tanto... y ahora su memoria es devuelta con honores y gratitud", ha expresado Jerez como descendiente del histórico músico entre "profunda emoción" por el "sentido homenaje” que refuerza el "vínculo eterno" de García Ruiz con la ciudad "que fue su hogar y su corazón".
La actuación de la pianista Irene Molina Herrera ha abierto el evento, a la que ha seguido un vídeo elaborado por el Conservatorio en el que han repasado la vida y obra de su fundador entre imágenes de la época. Su historia, ha recordado su nieta, se conoce gracias a Francisco Sánchez Montoya, "arquitecto" del "rescate" de sus memorias. Precisamente, ha recordado, fue "su trabajo incansable de investigación" el que provocó la cascada de acontecimientos que hizo que el conservatorio se bautizase con su nombre.
El acto, ha servido además para poner el foco en "un amor oculto pero poderoso" que también ha tenido esta tarde su justo reconocimiento público. Se trata de la conexión con su hija, Ángeles, fruto de la relación que García Ruiz tuvo con Dolores antes de casarse con la compositora Mathilde Tavera Poli, con la que el músico no tuvo descendencia. "El amor que nuestro abuelo sintió por nuestra madre fue mutuo y sincero", ha contado Jerez, a quien su progenitora "contó lo mucho que se querían y reían" ella y su padre.
No es lo único que ha legado. Su herencia musical ha llegado a una bisnieta, ha desvelado su descendiente, para quien "es asombroso como la conexión musical puede unir generaciones" de tan mágica manera.
Tras la interpretación de una nueva pieza a cargo de la violinista Inés Otaola Santos y el pianista Jorge Mena Lorente, ha sido el presidente de la Ciudad quien ha tomado el relevo para referirse al "honor no exento de satisfacción" de haber cumplido la voluntad unánime del pleno de la Asamblea, "que es como decir la voluntad de todos los ceutíes", otorgando la Medalla de Plata a Ángel García Ruiz. Un hecho, ha incidido, que no "no suele ser frecuente, todo lo contrario", ha comentado con cierto humor sobre una circunstancia que hace todavía más "indiscutible" el reconocimiento.
El líder del Ejecutivo ha destacado las tres creaciones que han "sobrevivido al paso del tiempo" como "joyas vivas" de la cultura de Ceuta, todas ellas "en plena vigencia" y que han hecho a García Ruiz "inmortal": El conservatorio, el himno de la Legión y el de la ciudad, que junto al de España ha cerrado el acto en una emocionante interpretación de un coro de alumnos y profesores de la institución musical.
"Estoy convencido de que este reconocimiento representa un plus de motivación para todas las personas que integran nuestro Conservatorio para que su excelente capital humano continúe perseverando en la noble causa de hacer de este centro un pilar fundamental en la educación, la cultura y el arte de nuestra ciudad", ha animado el presidente.
