GUÍA PARA AFRONTAR LA CRISIS

Lola Escalante, psicóloga: “Esta crisis nos va a hacer retomar valores olvidados"

Lola Escalante, psicóloga: “Esta crisis nos va a hacer retomar valores olvidados"
Dolores Escalante decana del COPCE
Dolores Escalante, decana del COPCE, en una reciente conferencia.

Ansiedad, soledad, aburrimiento, desasosiego, sensación de vulnerabilidad, miedo… España afronta un test de estrés de proporciones inabarcables: la declaración del estado de alarma para frenar la pandemia del coronavirus COVID-19 nos obliga a confinarnos en casa a refugio del contagio. Dos semanas de aislamiento, probablemente más, que van a afectar, lo queramos o no, a nuestro estado de ánimo. La Decana del Colegio Oficial de Psicología de Ceuta, Lola Escalante, nos ofrece un manual para gestionar mejor nuestras emociones en estos tiempos de incertidumbre. Un manual para abordar la situación con entereza y, con un poco de disciplina, convertir esta crisis en una oportunidad.

La rutina, tu vacuna mental

Paradójicamente, la rutina de la que soñamos escapar, es ahora nuestra tabla de salvación, explica Escalante: “Una de las cosas más importantes es establecer una rutina, en fin de semana puede ser un poco distinto, pero llegado el lunes es importante hacer algo similar a lo que estábamos haciendo en nuestro día a día: levantarse a una hora prudente, desayunar y vestirse, no quedarse en pijama a todo el día”. 

Y si hay algo que va inevitablemente unido a la rutina son los horarios. Si tiene que trabajar desde casa, respete los horarios como si estuviese en la oficina. Ni más ni menos. “Hay que ponerse unos horarios para trabajar, horarios para descansar, horarios para compartir tiempo con la familia…”. 

Una rutina importante para los adultos y vital para los niños, subraya la Decana del Colegio Oficial de la Psicología de Ceuta. “A los niños es muy importante explicarles las cosas y explicarles lo que va pasar dentro de un rato y lo que va pasar después para que ellos se queden tranquilos. No se puede ser desorganizado, que en cualquier momento hagamos los deberes o veamos la tele. Hay que organizar una rutina:, levantarse, desayunamos, hacemos los deberes, luego tenemos un rato de descanso, vemos la tele o jugamos a lo que sea, y luego un rato para compartir con la familia”.

La importancia del Autocuidado

Dos semanas de aislamiento que pueden convertirse en dos semanas en pijama, tumbados en el sofá, comiendo y viendo la tele. Un riesgo de abulia que debemos combatir cuidando nuestra forma física, cuidando la alimentación y cuidando el sueño. Cuidándonos, en definitiva, recomienda Lola Escalante. Y aquí la rutina también es importante. “Hay que también mantenerse activo. Establecer una serie de ejercicios físicos, tablas de ejercicios, y ponerlo también dentro de tu rutina, con un horario concreto”. 

“En cuanto al sueño algo muy similar: hay que cuidar el sueño y los hábitos de sueño y aunque nos vamos cansar menos porque nos vamos a mover menos, es interesante también hacer ejercicio físico para que no cambiemos hábitos de sueño”, aconseja, sin olvidar el tercer eje del autocuidado: la buena alimentación. 

Y cuidado, el aislamiento, la reclusión y la inactividad pueden ser un detonante para nuevas adicciones. “Desde esta inactividad podemos ser propensos a caer en adicciones: abuso de comida, abuso de iInternet, abuso de bebida…. Aquellas personas hiperactivas, que no se pueden estar quietas, que siempre tienen una conducta externa más o menos sana para desactivar esta manera de gestionar la ansiedad, las emociones o los pensamientos negativos, es muy posible que se busquen conductas de este tipo, por eso hay que establecer conductas sanas”.

Cuidado con la sobreinformación

Seguramente, a estas alturas de la crisis, ya está más que harto de escuchar hablar del coronavirus. Y lo que le queda. Así que dosifique. “Conviene no abusar de la información porque nos va a generar ansiedad”, advierte esta psicóloga. “Esto va a depender mucho de cada persona, de cada personalidad. En personas mas ansiosas esta situación les va a generar más ansiedad. Sus pensamientos catastrofistas se van a activar. Por tanto, para todo el mundo, pero especialmente para estas personas es recomendable no estar todo el día con la información. Ponerte a ver la tele por la tarde, por la noche o cuando sea, para estar actualizados, pero no estar todo el día enganchado”.

No está el asunto para muchas bromas, pero paradójicamente, el humor es un recurso importante ante situaciones críticas. “El humor desactiva la segregación de cortisol, que es la hormona del estrés, a veces hay personas que dicen no nos tomemos a broma todo esto, pero también hay que permitirse situaciones de broma.

Gestionar nuestras emociones

Este periodo de aislamiento, de duración incierta, nos va a obligar a mirar a los ojos a nuestras emociones y, sobre todo, lo más difícil, aprender a gestionarlas. Aprender a reconocer y aceptar las emociones. “Aquellas personas que tienen dificultad para gestionar sus emociones en estas situaciones de tanto aislamiento mucho más”, señala Escalante, hay estudios interesantes sobre otros momentos en los que ha habido cuarentena y las consecuencias que tiene para las personas a nivel de desarrollo de estrés post traumático, ansiedad o depresión”.

La oportunidad detrás de la crisis

“En todas las crisis, por duras que sean, hay una parte que se puede recuperar como aprendizaje”, afirma Lola Escalante. Una frase que se atraganta cuando quedan por delante dos semanas (mínimo) de aislamiento y las noticias preocupantes se amontonan. “Hay que intentar sacar lo bueno de lo malo”, recomienda.

“En estos días tenemos la oportunidad de hacer cosas que no hemos podido hacer por falta de tiempo: conectar con los amigos por teléfono o por videollamada, aquellos amigos que por el estrés diario no tenemos tiempo para conectar con ellos ahora es el momento de retomar la relación”. Y lo mismo se puede hacer con parientes mayores, padres, tíos, abuelos, las tecnologías son una herramienta imprescindible en esta crisis, “Es muy importante que tengamos el menor contacto presencial, pero sí podemos hacer llamadas o videollamadas,. Es un momento también para que las personas mayores, igual que las personas con discapacidad que son olvidados en estas cosas y debemos tenerlos presentes , sobre todo en la información y hacerles partícipes en determinadas responsabilidades, darles un tiempo de escucha”.

Y recuerde que estos 15 días (de momento) son también su oportunidad para hacer eso que lleva tiempo aplazando: escribir, leer, pintar, formarse…, apunta Escalante.

Tiempo para la familia

“Con esto de la cuarentena he tenido tiempo para haber con mi mujer y parece simpática”, confesaba un tuitero esta semana, resumiendo con ironía otra de las oportunidades (o riesgos, según se mire) del confinamiento: por primera vez tenemos tiempo para la familia: “Es un tiempo para compartir tiempo con la familia, con los hijos e hijas. Los tenemos en mil actividades y no tenemos tiempo para estar con ellos. Hay por ahí muchas voces que dicen que esta crisis nos va a hacer retomar antiguos hábitos y valores que estaban un poco olvidados. Es lo bueno de lo malo”.

Parejas: prueba de estrés

Cada año los divorcios se disparan tras las vacaciones. Demasiado tiempo juntos. Un riesgo que se multiplica ante dos semanas de aislamiento forzado, por eso es necesario marcar tiempos y espacios. “Hay que procurar mantener y respetar los espacios diferenciados, donde cada uno tenga sus actividades, porque si pretendemos hacer ahora todo juntos cuando no era así, eso genera bastante discordia. Podríamos o deberíamos respetar espacios diferenciados y a la vez también aprovechar para aprender a estar juntos y recuperar esa parte. Como vamos a estar tanto tiempo juntos, podemos hacer las dos cosas”, plantea, tratando de ver el lado bueno de las cosas.

Meditación, la medicina gratuita

Aunque parezca un contrasentido, en estas semanas de aislamiento va a necesitar relajarse. Y mucho. Esta crisis es por tanto una oportunidad para dedicar tiempo a actividades relajantes incorporándolas a nuestra rutina. Algo que nos será muy útil ahora y después de la cuarentena. Puede elegir entre varias disciplinas:  meditación, yoga, visualizaciones, mindfullnes… “Es una herramienta que nos va ayudar a autorregular nuestros pensamientos y la ansiedad. Nos va ayudar a poner nuestros pensamientos en cuarentena y ocuparnos del presente, del ahora, de lo que estamos sintiendo y lo que realmente está pasando”. No pienses en el futuro, céntrate en el ahora, vive el momento… Máximas vitales que rigen las bases de la meditación y que estos días adquieren tintes de supervivencia.

Gestionar el aburrimiento

Para Escalante, estas semanas de aislamiento son también una oportunidad para que los niños y niñas aprendan a gestionar el aburrimiento. “En este mundo hiperactivo en el que estamos y en el que hemos metido a los niños y las niñas, cuando no tienen nada que hacer no saben qué hacer porque no están acostumbrados a aburrirse, ni a autorregularse el juego. Es un buen momento para aprender a gestionar el aburrimiento. Esto no es fácil y tal vez haya personas que después de esto o durante esto necesiten ayuda profesional porque por sí solos no van a poder. Por lo menos que se den cuenta del bucle en el que estamos metidos porque es muy insano”.

Recuperar valores

Es ta crisis es también, opina la devana del Colegio de Psicología de Ceuta, “un buen momento también para recuperar valores como puede ser la solidaridad, que se está viendo estos días, como las personas salimos aplaudir por las ventanas y nos emociona cómo somos capaces de agradecer a otros conciudadanos que estén arriesgando su vida por nosotros; recuperar el altruismos, pensar en que dar al otro sin que se perciba nada a cambio genera mucho bienestar; ocuparnos de los mayores y no solo de nuestra familia, si hay personas mayores en nuestro bloque tocar su puerta y decirles si necesitan algo…”

Y es que, insiste la decana de Colegio de Psicología de Ceuta, esta crisis nos ha regalado tiempo para conocernos mejor, como país y como personas,

Lola Escalante, psicóloga: “Esta crisis nos va a hacer retomar valores olvidados"