El gas usado por los atracadores aún imposibilita abrir a la joyería


El gas usado por los atracadores aún imposibilita abrir a la joyería

- El gas usado por los atracadores continua este jueves impregnado en las paredes de la joyería

- El dueño recibió un fuerte golpe en la cara y a su hijo y otra clienta le encañonaron con una pistola y un revólver

Mascarilla en la cara, Javier Rodríguez, hijo de Paco el de la joyería, se afanaba aún a mediodía de este jueves en restregar y limpiar bien toda la joyería de la Avenida de Regulares para terminar con los efectos del “gran susto” vivido en la tarde del miércoles.

“Al parecer no es un gas pimienta normal que ventilas y se va. Todavía no se puede entrar en la tienda. Se queda impregnado. Así que aquí estoy con un spray y una gasa y limpiando con una mascarilla que me han dejado los sanitarios”, relata ya tranquilo.

Cruz Roja tuvo que asistir a 13 personas por el efecto del gas usado, según ha informado la propia entidad humanitaria y eso que en la tienda sólo había tres personas: Paco, en el taller y su hijo, Javier con una cliente en la tienda propiamente dicha.

“A mí me tuvieron que llevar a urgencias porque no podía ni respirar ni ver con el gas”, relata Javier. A él, a su padre y a la mujer y a otras 10 personas más, según ha informado Cruz Roja. “Ciudadanos y atenciones necesarias para poder paliar los efectos del gas pimienta, tanto en vías respiratorias como en los ojos”, ha informado la entidad humanitaria.

A esos 13, se sumaron otra persona más con ataque de ansiedad y el propio dueño de la joyería que tenía una fuerte contusión en la cara, según Cruz Roja, que llegó a desplegar una carpa en Hadú.

“No parecía muy profesionales”, apunta Javier. Que vio como le encañonaron con una pistola y un revólver, antes de rociar la tienda con el dichoso spray romper con un martillo los cristales de los mostradores.

“¡¡El dinero, el dinero, al suelo!”, recuerda Javier que les gritaron. Este jueves, limpiando y haciendo recuente, Javier cree que de momento parece que no se han llevado casi nada, “algo de muy poco valor, que no vale nada”, resta importancia al botín de los atracadores.

Que al poco salieron corriendo por la presencia policial cercana que los asustó.

Lea también:

- Dos policías locales frustran el robo con gas pimienta de la Joyería Paco en Hadú

El gas usado por los atracadores aún imposibilita abrir a la joyería