AUDIENCIA NACIONAL

Piden 9 años de cárcel para el taxista ilegal que quería "ser una referencia del salafismo en Ceuta"

Piden 9 años de cárcel para el taxista ilegal que quería "ser una referencia del salafismo en Ceuta"
El acusado fue arrestado en Loma Colmenar en abril de 2017.
El acusado fue arrestado en Loma Colmenar en abril de 2017.  

La Audiencia Nacional acogerá este miércoles desde las 10.00 horas el juicio oral contra Ahmed H.M., que fue detenido el 26 de abril de 2017 en Loma Colmenar y a quien se imputa un presunto delito de captación y adoctrinamiento a través de redes sociales. La Fiscalía pide nueve años de prisión para el hombre de 31 años, que supuestamente aprovechaba su trabajo como taxista ilegal en Ceuta para realizar tareas de adoctrinamiento y captación de posibles adeptos para el terrorismo de matriz religiosa.

El representante del Ministerio Público solicita además de la pena de cárcel, diez años de libertad vigilada con la obligación de participar en programas formativos, laborales, de educación sexual u otros similares durante la duración de esa última etapa.

En su escrito de conclusiones provisionales señala, según ha adelantado EFE, que el procesado tuvo "estrechos vínculos" con los once condenados en 2015 a entre diez y doce años de cárcel por captar yihadistas para enviarlos a luchar con el autodenominado Estado Islámico (EI). Seis de los que captaron murieron en acciones suicidas con numerosos muertos en Siria.

También tuvo relación con otros detenidos por yihadismo y, al menos desde 2013, desarrolló un "perfil salafista de alta radicalidad religiosa", con un elevado consumo de contenidos de propaganda del EI. En esa labor influía directamente su amigo Illias Mohamed, también procesado aunque en otra causa y creador de un canal de Telegram para difundir ese tipo de archivos.

El procesado desarrollaba su tarea de captación en especial en el Príncipe de Ceuta y estaba obsesionado por la imagen que proyectaba y "su imperiosa necesidad de seguir los postuladores salafistas radicales que la traslada al ejercicio de su actividad laboral, como taxista". Hasta el punto de que se negó a afeitarse la barba pese a ser advertido de que le convendría para pasar inadvertido ante las Fuerzas de Seguridad. También llegó a negar el acceso a su vehículo a personas si llevaban consigo algo prohibido para su visión radical de la religión. 

Quería "ser una referencia del salafismo en Ceuta" para poder continuar con sus labores de captación, adoctrinamiento y distribución de archivos de corte yihadista.  Y en ese objetivo se ayudaba de "la aparente impunidad" del vehículo que utilizaba para "impartir doctrina, y compartir y reproducir videos yihadistas".

Pero no solo adoctrinaba desde el interior de su vehículo con ocasión de su actividad como taxista pirata, sino que el procesado continuaba su labor de captación empleando otros medios como WhatsApp. Según el Ministerio del Interior, este joven constituía una pieza esencial en el aparato de captación y adoctrinamiento del Dáesh y formaba parte de una red salafista-yihadista establecida en la barriada que ya había sido desarticulada de forma parcial con la detención de cuatro de sus integrantes más destacados.

Piden 9 años de cárcel para el taxista ilegal que quería "ser una referencia del salafismo en Ceuta"