JUICIO

Un problema informático que se arrastra desde 2010 obliga a parar el juicio al ex docente de San Agustín

Un problema informático que se arrastra desde 2010 obliga a parar el juicio al ex docente de San Agustín
Los magistrados de la Sala de la ASudiencia Provincial esperan durante la paralikzación de la vista por problemas técnicos
Los magistrados de la Sala de la ASudiencia Provincial esperan durante la paralikzación de la vista por problemas técnicos
Ya en 2018 un fallo técnico provocó la absolución del acusado de matar a Tafa Sodía

“No se está grabando”, alertaba una de las funcionarias de Justicia que asisten al juicio que ha comenzado este lunes contra el ex docente de San Agustín por un delitos de índole sexual. El sistema grabación de las vistas del Ministerio de Justicia dejó de grabar en la mitad de la declaración del primer testigo obligando a parar la vista durante alrededor de una hora.

El malestar era generalizado en la Sala ante un problema que se repite con demasiada asiduidad, derivado de la falta de medios acuciante que sufre la Justicia en Ceuta, lamentan las voces consultadas en la sala de la Audiencia Provincial. 

Un problema técnico que no solo retrasa el desarrollo del proceso sino que tiene además un gran impacto jurídico. La interrupción de la grabación no solo interrumpe la declaración, explican fuentes judiciales, sino que al retomarla se pierde la espontaneidad y, además, puede derivar en la nulidad de todo el proceso. 

Y no sería la primera vez. Ya en 2018, “Rambo”, el acusado del asesinato de Tafa Sodía, quedó absuelto después de que su representación legal denunciara en el recurso la vulneración de los derechos a la tutela judicial efectiva a la presunción de inocencia y a un proceso con todas las garantías. La queja se centraba en la deficiente grabación del interrogatorio de los testigos y de los peritos que declararon por videoconferencia. El motivo, a juicio de la Sala, no suponía una indefensión material.

El sistema de grabación no fue el único que falló en la primera jornada de uno de los juicios quemas expectación ha generado en Ceuta. Desde fuera, por las largas pausas entre pregunta y pregunta, parecía que la fiscal usaba la técnica de los largos silencios del Loco de la Colina para desestabilizar a su entrevistado, pero no. La fiscal estaba lidiando con los problemas del sistema Minerva, el Sistema de Gestión Procesal de la Nueva Oficina Judicial, retrasando sus preguntas hasta la desesperación.

Problemas que ralentizan, entorpecen y, como se ha visto, pueden incluso terminar por anular un juicio.Problemas que hacen pensar si la Justicia en Ceuta puede enfrentarse a una macro-causa como el Caso Emvicesa.

Un problema informático que se arrastra desde 2010 obliga a parar el juicio al ex docente de San Agustín