Ramón Rodríguez Casaubón-1
Ramón Rodríguez Casaubón-1
Ramón Rodríguez Casaubón

Hace unos días el señor Hernández realizaba, probablemente forzado, una jugada política de arriesgada solución. Difícilmente la persona que lidera el PSOE local y el propio PSOE nacional podían salir indemnes del obligado órdago de Hernández. ¡OBIMACE! demasiada cercano en rima a ¡OLVÍDESE!

No sé si Castañeda realmente pegó al coche del presidente y lo adornó con una miríada de insultos hacia su persona. O si estuvo realmente tranquilizando a la gente que increpaba a Sánchez. No sé si él increpaba o pacificaba. Parece más probable por las imágenes que sea lo primero. No sé si jaleaba a la turba o tranquilizaba. Parece más probable por las imágenes que sea lo primero. Hay infinidad de cosas que desconozco en general y muchas en particular de este caso concreto.

Lo que sí sé es que ocurriese lo que ocurriese, el día de la llegada del presidente más allá de su categoría moral, ahora mismo es irrelevante. Lo relevante, pero que muy relevante es la situación que se da ahora mismo. Situación que es política. No es técnica, es política y más allá de lo que pueda afectar al PP, más allá de lo que podamos pensar cada uno y cada una, afecta directamente al señor Hernández y al PSOE. A su credibilidad y a su capacidad.

La aparente fortaleza de Hernández y el PSOE pidiendo la cabeza de Castañeda ha demostrado más de lo que pensé. El no cese hubiese reflejado la incapacidad, notoria, y savoir faire en negativo habitual del máximo responsable de la “rosa” ceutí.

Pero lo ocurrido es simple y llanamente cachondearse del PSOE y de Hernández. La respuesta ineficaz, pueril y sin consistencia del PSOE es indicar que “Curiosamente, el nombramiento de García Castañeda como asesor delegado ha coincidido en el tiempo con la sentencia dictada por el Tribunal de Justicia de Andalucía (TSJA) que decreta la nulidad de 23 nombramientos de personal eventual confirmados en 2018. El TSJA ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 1 de Ceuta de mayo del pasado año que declaraba la nulidad de un acuerdo de 2018 del Consejo de Gobierno de la Ciudad que convalidaba de estos puestos de trabajo”.

¿Curiosamente? ¿Cree el PSOE ceutí que es una curiosidad/casualidad? Algunas podrán pensar que es un gesto inequívoco para visualizar quien lleva la batuta en el bipartito PPSOE africano. ¡Quién es el macho alfa y quién el elemento gregario capaz de agachar la cabeza tanto, tanto, que corre el riesgo de caer en las garras de la humillación!

Hernández cómo político es lo que es y lo que es es lo que será, pero aun siendo lo que es y demostrando lo que demuestra no merece el escarnio público al que lo acaba de someter el señor Vivas, su socio de gobierno. ¡Qué caro le está saliendo ACEMSA señor Hernández!

Personalmente pienso que ningún o ninguna ceutí merece una oposición así. ¡Qué recuerdos: el voto útil! Desde mi formación ya indicamos en su día que sería solo útil para el PP y para algún personaje concreto del PSOE. resultando totalmente inútil para la ciudadanía.

Algún iluminado me podrá contestar que Juan Gutiérrez se desvive por arreglar calles y mobiliario urbano, e incluso que el propio Vivas, de tarde en tarde, intercede por alguna barriada. Los y las vecinas se lo agradecen como si fuera un favor en lugar de una obligación exigible. Las y los políticos ceutíes han conseguido que las obligaciones para con los ciudadanos parezcan favores y lo peor es que los ciudadanos, muchos al menos, así lo ven. No necesitamos mirar a ningún país en vías de desarrollo dentro de nuestro continente para señalar el “chanchullerismo” político e institucional. Solo tenemos que observar como PP y PSOE cesan a un señor para inmediatamente nombrarlo consejero delegado, asesor delegado, o lo que quieran delegado. Porque comencé indicando que no tenía certeza objetiva sobre la actuación del señor aludido cuando los incidentes a la salida del helipuerto del Presidente del Gobierno, pero de lo que si tengo certeza es de que lo han cesado en el Consejo de Administración de Obimace como gerente de la sociedad pública. ¿Eso no significa el reconocimiento implícito y explícito de su mala praxis en el “caso Presidente”? Entiendo que sí, por lo tanto, no se le debiera recompensar con un nuevo puesto exquisitamente bien remunerado. PP y PSOE lo hacen posible. “Chanchullerismo” político e institucional. La otra opción es que el cese haya sido injusto por no tener responsabilidad el “caso Presidente”. En este caso se habría actuado ilícitamente contra Castañeda. PP y PSOE lo habrían hecho posible. “Chanchullerismo” político e institucional.

Por último, recalcar algo que no debiera ser necesario, pero por mi experiencia ya en la política ceutí he de hacerlo. Las críticas expuestas son a nivel político no conozco personalmente a ninguno de los sujetos que reseño, tan solo sus actuaciones políticas que son públicas y notoriamente mejorables.

“Chanchullerismo” político e institucional.

Con respecto al voto útil me gustaría recordar un proverbio árabe: “La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía”