María Sánchez Miaja

¡Algo se muere en el alma cuando un amigo se va!

Esta frase, a veces, parece un tópico. Hoy no lo es, te has ido sin hacer ruido, como siempre ha sido tu vida, luchando por los demás, pero, sin darle la menor importancia.

Desde que me enteré de tu maldita enfermedad, algo se fue rompiendo dentro de mí, no me lo podía creer. Tú tan deportista, tan metódico en tus cosas y tienes la mala suerte de encontrarte con esa maldita lacra, de un día para otro.

Nos conocimos cuando aún eras un niño, preparamos oposiciones [email protected] y nos hemos vuelto a encontrar en nuestra casa común, nuestro querido Partido Socialista, al cual has dedicado muchas horas de tu vida con gran responsabilidad y donde supiste tenernos a todos y todas [email protected] por una causa común, el bien de nuestra querida Ceuta.

Si algo te puede definir es: tu entrega desinteresada, tu saber estar, tu compañerismo, el interés por ayudar a todos los demás que se acercaban a ti, tanto en tu trabajo, en el futbol, como, en el Partido.

Eras una persona seria en tus obligaciones, pero, cordial, alegre y divertido cuando llegaba el momento, entre compañ[email protected]

Los socialistas de Ceuta te debemos mucho y los amigos y amigas no te podremos olvidar. Hoy nos dejas algo huérfanos de unidad y compañerismo.

Eras una persona muy creyente y sé que desde ese Cielo al que iras velaras por tu familia y por [email protected] [email protected]

Nos quedan tus recuerdos, pero, hoy algo se ha muerto en mi alma y el de otras muchas personas que te conocieron.

Descansa en Paz COMPAÑERO Y AMIGO