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"No me uní al Ejército libio para prestar servicios sexuales"

Suele andar por el cuartel con el pelo color caoba suelto y perfectamente moldeado, subida en unos altísimos tacones. Pero hoy lleva un hiyab de color verde a juego con el uniforme y la máscara de pestañas, con los labios levemente coloreados. "A veces me pongo el pañuelo para trabajar porque me resulta más cómodo", señala. Naima Rifi es oficial del Ejército de Muamar el Gadafi desde 1986. Tiene 46 años, dos hijos y una nieta. Y está "orgullosa de ser leal a su pueblo" en el lado de los opositores al régimen.