SEGURIDAD

El Gobierno tiene listo el mapa de bolardos contra atentados

El Gobierno tiene listo el mapa de bolardos contra atentados
Bolardo hidráulico en desuso en el Paseo del Revellín.
Bolardo hidráulico en desuso en el Paseo del Revellín.  

Fue el 17 de agosto pero parece que ha pasado un siglo. El atentado de Las Ramblas de Barcelona y Cambrils, ya casi enterrado en el olvido por la tormenta independentista en Cataluña, dejó tras de si dieciséis muertos —entre ellos dos niños de tres y siete años— y ciento treinta y un heridos y un debate sobre la necesidad de dotar a las ciudades de medidas de seguridad física que impidiese atentados indiscriminados como los de Barcelona o Niza.

El propio ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, pedía a los ayuntamientos que se valorase seriamente la colocación de bolardos o de grandes maceteros en lugares concurridos. Ese mismo día el Gobierno de la Ciudad, a través de la Consejería de Gobernación afirmaba que había planteado a los técnicos la necesidad de idear “sistemas de disuasión al paso de vehículos en calles peatonales de la ciudad”.

Cuatro meses después, Ceuta tiene listo su mapa de medidas físicas de seguridad. Un mapa en el que, explica el consejero de Gobernación, Jacob Hachuel, se han descartado los elementos fijos voluminosos, como el caso de los maceteros y decantándose por los bolardos de diferentes tipos, desde los más comunes, los fijos, hasta los abatibles para aquellas zonas en las que es necesario el tránsito ocasional de vehículos. Estos dos modelos serán los más habituales en la Ciudad Autónoma, colocándose los abatibles en puntos como el Paseo del Revellín y los alrededores del mercado de San José.

El mapa, elaborado por la Policía Nacional en colaboración con la Policía Local, por mandato de la Junta Local de Seguridad, incluye un tercer tipo de bolardo situado en aquellas zonas en las que puntualmente son el escenario de grandes concentraciones de gente como las cabalgatas o, más concretamente, los pasos de Semana Santa, donde están previstos bolardos que permanecerán ocultos en la calzada a la espera de ser necesarios. Este tipo de bolardos hidráulicos están ya presentes en algunos puntos de la ciudad como el Paseo del Revellín aunque en la actualidad están inservibles pro falta de uso.

El debate sobre las medidas de seguridad físicas viene siendo recurrente. Así sucedió tras el atentado con camión de Niza, en el que murieron 84 personas, y la comisaría general de la Policía Nacional envió a sus jefaturas territoriales una circular sobre el tema el 20 de diciembre pasado, un día después del atentado con camión de Berlín en el que murieron 11 personas. En aquella comunicación se recomendaba que las juntas de seguridad locales instalaran bolardos o grandes maceteros en lugares concurridos. La recomendación se hacía de forma específica para las fiestas de Navidad. La mayoría de ciudades no lo hizo, tampoco Ceuta. Una situación que cambió con el atentado de Barcelona.