7.000 años de historia de Ceuta a través de sus cementerios


7.000 años de historia de Ceuta a través de sus cementerios

- José Luis Gómez Barceló y Fernando Villada presentan el libro Cementerios, necrópolis y otros lugares de enterramiento de Ceuta

- Es el resultado de la investigación archivística, arqueológica y epigráfica que se ha realizado en las últimas décadas sobre el mundo funerario

- Han participado también Virgilio Martínez, José Suárez y Alfonso Palomo

Hace siete mil años de la primera sepultura en Ceuta. Fue en Benzú, en la Cueva Abrigo. Y durante más de 70 siglos millones de personas han muerto en estas tierras, dejando tras de sí un rastro que cuenta nuestra historia, nuestra evolución, desde las necrópolis romanas a los cementerios extramuros hasta llegar a nuestros días. Un rastro que ha tomado forma siete mil años después del primer enterramiento en un libro, Cementerios, necrópolis y otros lugares de enterramiento de Ceuta.

Es el resultado de la investigación archivística, arqueológica y epigráfica que se ha realizado en las últimas décadas sobre el mundo funerario y en la que han participado José Luis Gómez Barceló, Fernando Villada, Virgilio Martínez, José Suárez y Alfonso Palomo, y que ha publicado el archivo municipal. Una obra que ya ha despertado interés en historiadores de toda España. Y es que pocos lugares del mundo pueden presumir de 7.000 años de historia documentada.

Y es que no es, a priori, un tema apasionante. “Es un tema que en principio no es atractivo, pero el estudio aporta una información muy valiosa para entender como evoluciona una sociedad”, explica Fernando Villada, arqueólogo de la Ciudad y uno de los responsables de la primera parte del libro, la que abarca desde las necrópolis romanas y la basílica tardorromana. Ya en la segunda parte del libro se aborda la época medieval islámica y la época portuguesa, en la que ha trabajado Gómez Barcelo y que resulta “fascinante”, ensalza Villada, “por el caudal de datos inéditos que aporta”. Y es que Barceló, que confiesa que por su culpa se retrasó el proyecto, se dedicó a leer todas las inscripciones de fallecimientos desde el siglo XVI, con lo que fueron desvelándose numerosos lugares con enterramientos, cementerios, fosarios, capillas, bóvedas, conventos, iglesias, hospitales… Porque, matiza el historiador, hasta el siglo XVIII se enterraba mayoritariamente bajo techo. “No había necesidad de perpetuarse, eso no llega hasta el XIX”, explica.

El libro, del que se han tirado una edición de 300 ejemplares, se venderá al público por el módico precio de 12 euros