Búscome denuncia el estado de abandono de las Murallas Meriníes


Búscome denuncia el estado de abandono de las Murallas Meriníes

- La entidad reclama al Ejecutivo de la Ciudad que ejecute con celeridad las inversiones para preservar el patrimonio cultural

- Lamenta que el mantenimiento en buen estado de los bienes históricos de todos los ceutíes no sea entendido por el Gobierno como un elemento generador de riqueza

Búscome ha denunciado el estado de abandono en el que se encuentran las Murallas Meriníes. La entidad ha afirmado que “es evidente que el Gobierno no entiende el Patrimonio Cultural como generador de empleo y riqueza, no sólo por los Museos cerrados, la famosa rehabilitación de las Estación de Ferrocarril que nunca llega, el destrozo de algunas fachadas que han preferido derrumbar antes que conservar, también y sobre todo por el abandono al que han sometido a las Murallas Meriníes”.

“Desde Búscome no vamos a entrar en valorar los proyectos prometidos y nunca ejecutados, los pliegos de condiciones, ni los motivos que hacen que dudemos de que la Ciudad, con la dotación aportada por Fomento con cargo al 1,5 por ciento cultural, quiera formalizar ahora el proyecto con un coste de 600.000 euros, lo que juzgamos es la indolencia absoluta de unos dirigentes que han permitido que la Muralla parezca más un basurero que un espacio para disfrutar y visitar”, ha criticado la asociación.

Búscome cree que “es una lástima que un espacio que define la identidad y la historia de Ceuta esté sometido a la falta de responsabilidad de quienes tienen la capacidad de enriquecer nuestra ciudad, también por medio de la cultura. Pensamos que es importante que las actuaciones también giren en torno a la recuperación y puesta en valor de nuestro capital cultural”.

“Se debe conservar el Patrimonio porque ilustra la historia de Ceuta, y esto contribuye a mantener un sentimiento de pertenencia y de destino común. El Patrimonio Cultural puede transformarse en un factor de desarrollo económico que permite a la cuidad mejorar sus indicadores tanto financieros como sociales y a su vez proteger ese legado para que pueda ser empleado por las posteriores generaciones”, ha opinado Búscome.