MOVIMIENTOS DE POBLACIÓN

La factura de la crisis: menos matrimonios y menos hijos

La factura de la crisis: menos matrimonios y menos hijos
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Ceuta cierra uno de sus peores años, con la frontera asfixiando la economía de Ceuta, la presión migratoria ocupando portadas y con el Caso Emvicesa esparciendo la desconfianza en las instituciones. Y por si fuera poco ya ni siquiera encabeza las estadísticas de matrimonios y nacimientos, dos capítulos estrechamente vinculados a la economía en los que la ciudad autónoma registró sensibles descensos durante 2017, según las Estadísticas del Movimiento Natural de la Población (Nacimientos, Defunciones y Matrimonios) correspondientes al primer semestre de 2017 del Instituto Nacional der Estadística (INE).

El número de nacimientos disminuyó durante la primera mitad del año 2017en todas las comunidades autónomas y también en la ciudad autónoma de Ceuta. Sólo aumentó en la ciudad autónoma de Melilla (un 1,2%). Por su parte, el número de defunciones aumentó en todas las comunidades, aunque el mayor aumento se dio en la ciudad autónoma de Ceuta (11,3). Pese a ello, el saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) sigue siendo positivo en tres comunidades autónomas (Comunidad de Madrid, Región de Murcia e Illes Balears), así como en las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta.

Pero si hay un movimiento demográfico estrechamente vinculado a la economía y las crisis es la nupcialidad, capítulo en el que Ceuta registró el mayor descenso del número de matrimonios con una caída del 18 por ciento respecto a 2016.

Pese estos datos, del primer semestre de 2017,  Ceuta sigue encabezando (junto a Melilla) la tasa bruta de natalidad (12,5) cuatro puntos por encima d el amedia nacional; y de nupcialidad (5,8), dos puntos por encima de la media; al igual que en el caso de fecundidad (1,82) y la edad media del primer matrimonio (31 años), dos años menos que en el resto del país. Apartados en los que, en todos los casos, Ceuta ocupa el segundo puesto siempre por detrás de Melilla.

En cambio, los ceutíes y melilenses siguen siendo las ciudades de España con menor esperanza de vida, con apenas 80,7 años, casi dos años menos que la media nacional y tres menos que navarros, vascos y castellanoleoneses.