CEUTA, DONDE MÁS SE ESTUDIA

El debate de la marmota con la asignatura de Religión

El debate de la marmota con la asignatura de Religión
Imagen de recurso.
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Ceuta es la región en la que más se estudia Religión: solo el 9% de los estudiantes de Primaria (el triple a nivel nacional) no cursa Católica o Islámica y en los IES el 42% (1,9% en todo el país) se inclina por Historia de las Religiones a falta de asignatura de la confesión musulmana, déficit legal que el Ministerio lleva años comprometiéndose ante la Comisión Islámica a subsanar. El Obispado también se queja a la Dirección Provincial de que la dsciplina cristiana no quepa en Bachillerato.

El marco legal vigente exige ofrecer, no imponer, Religión en los centros educativos, guste o no. En Ceuta la materia tiene más éxito que ninguna otra Autonomía, aunque la legislación se aplica a medias. La ciudad es, según el anuario estadístico 'Los datos de la Educación en España 2017', la región donde más alumnos de Primaria estudian Religión: un 36,8% Católica, un 54,1% Otras (Islámica) y solo un 9,1% no está matriculado en esa asignatura cuando la media nacional es un 30,1%. En Secundaria, el 34,6% del alumnado caballa estudia Católica, un 42,6% Historia y Cultura de las Religiones (apenas un 1,9% en el conjunto de España hace lo mismo pero aquí, donde la sociedad es la que es, no se ofrece Islámica) y un 22,8% no estudia Religión (la media estatal roza el 50%, un 47,9%).

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El debate sobre la Religión en las aulas, recurrente como el día de la marmota en España, se remonta a la Transición, cuando en la Constitución se estableció que los poderes públicos están obligados a "garantizar el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones" y en el Concordato con la Santa Sede que los planes educativos “incluirán la enseñanza de religión católica en todos los centros de educación en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales”.

Más o menos al pie de la letra, con o sin alternativa "fuerte", evaluable (lo vuelve a ser con la LOMCE) o no, ningún Gobierno, ni socialista ni del PP, ha dado pasos definitivos hacia la exclusión de la materia del currículo y el horario escolar como se supone exige 'la izquierda', compromiso electoral con Zapatero y Sánchez, que literalmente prometió "promover una escuela pública laica donde no quepa la integración de enseñanzas confesionales" en favor de la "incorporación de la enseñanza cultural sobre el hecho religioso en términos de integración y convivencia, como parte de nuestro patrimonio cultural, evitando, por ignorancia, los riesgos de los fundamentalismos".

Con Felipe González, en 1992, se amplió más el espectro de la enseñanza de Religión en colegios e institutos. El Acuerdo del Estado con la Comisión Islámica dice que "se garantiza a los alumnos musulmanes, a sus padres y a los órganos escolares de gobierno que lo soliciten, el ejercicio del derecho de los primeros a recibir enseñanza religiosa islámica en los centros docentes públicos y privados concertados, siempre que, en cuanto a estos últimos, el ejercicio de aquel derecho no entre en contradicción con el carácter propio del centro, en los niveles de Infantil, Primaria y Secundaria".

niña musallaLa LOMCE retocó el asunto dejando claro que la enseñanza de la religión católica "se ajustará a lo establecido en el Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales suscrito entre la Santa Sede y el Estado español" y que, por lo tanto, "se incluirá como área o materia en los niveles educativos que corresponda, que será de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para los alumnos". La de otras confesiones, "a lo dispuesto en los Acuerdos de Cooperación celebrados por el Estado español con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas, la Federación de Comunidades Israelitas y la Comisión Islámica".

José Ignacio Wert, primero, e Íñigo Méndez de Vigo, ahora, ambos del PP, han repetido el Ministerio está "predispuesto" a cumplir toda la Ley y ofertar Religión Islámica en los institutos, como ya se hace en los colegios. En total, la Administración paga a 16 docentes de ese credo y a "alguno más" del católico para impartir esas materias en Ceuta, aunque al Obispado también le parece que no se cumple la normativa por no ofrecer su disciplina en Bachillerato, tal y como ha afeado a la Dirección Provincial la Delegación Diocesana competente.

Promesas aparte, el Ministerio nunca ha encargado, tampoco este verano, un informe formal sobre qué recursos humanos en forma de personal laboral (acreditado por la Comisión Islámica como el Obispado avala a los suyos) haría falta contratar para ofrecer Religión musulmana al menos en Secundaria. Mucho menos lo ha presupuestado.

Lo que sí hizo, el año pasado, fue aprobar el currículo para impartir la asignatura, en la que se debería "dotar al alumnado de estrategias para tomar conciencia, predecir, detectar y prevenir toda violencia, en particular la violencia terrorista"; dar a conocer "las contribuciones de las distintas civilizaciones, y en particular el Islam, a la Humanidad, tanto en el ámbito del pensamiento como en el de los valores"; "insistir en aspectos tales como la igualdad y el fomento de oportunidades, la prevención de la violencia de género, la no discriminación, etcétera"; o "acercar al alumnado al reconocimiento, el carácter oficial y la regulación de la libertad religiosa en España, contextualizando todo ello en el espacio europeo".

El Pleno debatirá este jueves una iniciativa de Caballas que pretende, "más allá del debate teórico presente en la sociedad española desde la instauración de la democracia sobre el tratamiento que debe recibir la religión en el sistema educativo", instar al Ministerio de Educación a que implante en los IES de Ceuta la asignatura de Religión Islámica en ESO y Bachillerato "a partir del curso 2017/2018".