Los tres estadios del árabe de Ceuta

Los tres estadios del árabe de Ceuta
Moscoso esgrime argumentos políticos y pedagógicos.
Moscoso esgrime argumentos políticos y pedagógicos.  

- Verónica Rivera y Francisco Moscoso plantean en un Congreso Internacional en Madrid llevar la lengua materna del 40% de los ceutíes de su inanidad académica e institucional actual a las aulas y a la cooficialidad, respectivamente

- "Que el Estatuto de la ciudad no haga referencia a su riqueza lingüística genera un empobrecimiento cultural generalizado a nivel institucional", lamenta el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid


Ninguneado institucional y académicamente aunque muy pujante en la calle, el árabe de Ceuta ha sido objeto de atención este fin de semana en el V Congreso Internacional de Árabe Marroquí, celebrado en Madrid bajo el título 'De la oralidad a la enseñanza' y coorganizado por Casa Árabe y la Universidad Autónoma de Madrid. El profesor de esta institución educativa, Francisco Moscoso, y la asesora del CPR de la ciudad autónoma, Verónica Rivera, han defendido allí argumentos a favor de la cooficialidad de la lengua materna de "un 37%" de los ceutíes, en el primer caso, y de "desarrollar una política lingüística acorde con la realidad ceutí", en el segundo.

'El árabe de Ceuta. Argumentos para su cooficialidad' ha sido el título elegido por Moscoso para, a través de una amplia ponencia, exponer las razones que, a su juicio, respaldan la conveniencia de que "en una sociedad multilingüe y plurilingüe como es la española" y "apoyándose en la Constitución" el Estado español dé "un paso hacia adelante" reconociendo la cooficialidad del árabe ceutí y, a través de ella, "permitir la codificación y normalización del árabe ceutí y esta lengua tenga pleno derecho en nuestro sistema educativo, administrativo y divulgativo en general".

"Este derecho", deja claro, "está garantizado en primer lugar por la Constitución Española y por la Carta europea de las lengua europeas y minoritarias". Más allá, según Moscoso, se trata de una oportunidad para adelantar al país vecino: "Mientras que el Gobierno marroquí sólo reconoce en su constitución como oficiales el árabe –se entiende el registro clásico– y el amazigh, nuestro país puede dar un paso hacia adelante garantizado por su Carta Magna y reconocerla como lengua cooficial".

Para Moscoso, cambiar el residual papel que este idioma tiene actualmente en los ámbitos oficiales ceutíes no sólo no está reñido con la legislación vigente ni con el rol preeminente del castellano, sino que incluso redundaría de forma positiva sobre los índices de fracaso escolar. "Todos los especialistas están de acuerdo en que el desarrollo de la lengua materna favorece el aprendizaje de la segunda lengua: el árabe ceutí", opina, "al que los ciudadanos bilingües consideran parte de su identidad cultural, no es enseñado en la escuela, lo cual consituye un obstáculo pedagógico que tiene como consecuencia, entre otros factores, el que Ceuta tenga el índice de fracaso escolar más alto de España".

"Ceuta, también Melilla, son un laboratorio para poder desarrollar fórmulas imaginativas en sociedades, como la española, cada vez más multiculturales y en unos momentos en los que la crisis económica que vive Europa ha hecho remontar partidos de extrema derecha con sus consiguientes comentarios xenófobos, el potencial humano que representan las distintas culturas debiera de ser un instrumento, junto a las políticas sociales, para construir un futuro con más color, igualdad, derecho y justicia social", advierte.

Una "asignatura pendiente" para Ceuta

Sin ir tan lejos, pero alineada con Moscoso en tanto que "desde un punto de vista pedagógico, es aberrante impedir el desarrollo conceptual de la lengua materna negando que se enseñe en la escuela", Rivera ha expuesto en Madrid una comunicación titulada 'Aproximación al diseño de una política lingüística acorde con la realidad ceutí' en la que alerta de que "la consideración y gestión de la diversidad lingüística y cultural constituye aún una asignatura pendiente para la sociedad ceutí".

"Desde la apreciación de la diversidad como un elemento positivo y enriquecedor podrán generarse verdaderas y necesarias dinámicas de interculturalidad", resalta la asesora del CPR, quien está convencida, además, de que "si se diseña y desarrolla una política lingüística adecuada, la lengua materna podrá ser utilizada como elemento generador de procesos metalingüísticos y, por ende, metacognitivos, que lleven a un mayor desarrollo competencial tanto de la lengua materna como de la lengua del Estado".

"El conocimiento de la realidad del contacto de lenguas es el paso previo para conseguir que las culturas ceutíes tengan un estatus y reconocimiento igualitario y equitativo, y que sean consideradas como patrimonio comunitario más que como compartimentos estancos", subraya la doctora sevillana.

Para avanzar en ese camino, Rivera es partidaria de un "reconocimiento explícito" que mejore la valoración y el aprecio social por esta lengua y de que esté presente en los centros escolares "como base del aprendizaje y como elemento afectivo".

El "fomento de actividades que generen procesos metalingüísticos y metacognitivos", la elaboración e implementación de 'proyectos lingüísticos de centro' y el desarrollo de procesos de interacción "en lengua materna y en la segunda lengua" son otras de su ristra de propuestas defendida en Madrid, en la que también se incluye formar al profesorado "sobre cuestiones lingüísticas y metodología de enseñanza del español como segunda lengua", adaptar el árabe ceutí al Marco Común Europeo de Referencia de las Lenguas y "producir y utilizar materiales educativos específicos para reforzar la presencia en el aula del árabe ceutí".