"GEOGRAFÍA HUMANA"

Migrante, inmigrante y emigrante

Migrante, inmigrante y emigrante
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

El portavoz y único diputado de Ciudadanos en la Asamblea, Javier Varga, "no sabe muy bien" qué son los "menores migrantes" para los que el Foro de la Educación acordó la semana pasada pedir que se respete de manera efectiva el derecho a un puesto escolar si están en edad (o sea, que se cumpla la ley).

"Modestamente les indicamos que deberían hacer un repaso a la correspondiente lección de geografía humana para usar correctamente las palabras migrante, emigrante e inmigrante", ha sugerido didáctico el parlamentario naranja, que ha reabierto el debate sobre cómo denominar a las personas que se mueven por el mundo.

Este medio acostumbra a utilizar el término 'migrante' para quienes tienen Ceuta como una escala en su camino hacia otro lugar. Si se quedan son inmigrantes, vengan de Cádiz o de China. Desde un punto de vista local, los emigrantes son los caballas que se van de su tierra.

Aparentemente es simple pero las palabras no son inocentes y la derecha viene repudiando el uso de la palabra 'migrante' en favor de "inmigrante". También le gusta más, por ejemplo, 'MENA' que 'niños migrantes'.

Para la Fundación del Español Urgente (Fundeu), creada hace ahora 14 años a partir del Departamento de Español Urgente de la agencia EFE fruto de un acuerdo con el banco BBVA, 'migrante' es "el término más general para referirse a toda aquella persona que abandona el lugar en que habita o llega a otro destino para establecerse en él", que la realidad demuestra que no es lo que pretenden ni los niños ni los adolescentes ni los adultos, ni subsaharianos ni magrebíes, que saltan la valla, cruzan la frontera o llegan a Ceuta por la vía marítima.

"Con motivo de los flujos migratorios que afectan en la actualidad a millones de personas en todo el mundo, en los medios de comunicación ha surgido la duda sobre la palabra que conviene emplear para referirse a todas ellas de manera general. A este respecto", explica, "cabe señalar que el sustantivo emigrante pone el foco en la persona que abandona su hogar, mientras que inmigrante hace referencia a esa misma persona, pero desde la perspectiva de quien ya ha llegado a su nuevo destino para radicarse en él".

De modo más amplio, el Diccionario de la lengua española define migrante como ‘que migra’, esto es, ‘que se traslada desde el lugar en que habita a otro diferente’, definición general con la que es posible designar a todo aquel que se desplaza de un lugar a otro.

El escritor Arturo Pérez-Reverte utilizó su cuenta en Twitter el verano pasado para aportar su opinión al respecto "respondiendo a numerosas consultas sobre lo que dicen teles y diarios". "Escribo migrante para persona, animal o vegetal que deja su lugar habitual y se instala en otro (migraciones, migrar). Para quien llega a algún sitio, inmigrante. Para quien se va de algún sitio, emigrante. Lo que significa que quienes vienen a Europa son, en efecto, migrantes. Para más exactitud, son emigrantes de sus países e inmigrantes aquí. Ninguno de los tres términos puede entenderse nunca como peyorativo. Por otra parte, emigrante, inmigrante o migrante no son sinónimos de refugiado. Sólo es refugiado", concluyó, "la persona que huyendo de una guerra o una persecución política busca refugio o asilo fuera de su país".