PLACA

UGT homenajea a 7 escoltas de Sánchez-Prado y un joven asesinados en 1938, "historia negra" de Ceuta

UGT homenajea a 7 escoltas de Sánchez-Prado y un joven asesinados en 1938, "historia negra" de Ceuta
Sánchez-Prado, con guardias municipales, entre ellos sus siete escoltas fusilados por los golpistas.
Sánchez-Prado, con guardias municipales, entre ellos sus siete escoltas fusilados por los golpistas.  

El 17 de julio de 1936 a eso de las 11 de la noche las tropas golpistas encabezadas por el Teniente Coronel Yagüe tomaron Ceuta sin necesidad de realizar un solo tiro. Antonio López Sánchez-Prado vio desde su ventana a un grupo de legionarios tomar posiciones en la Plaza de África. A las dos de la mañana, emprendió el caminohacia su casa, situada enfrente de la iglesia de Los Remedios, de la que fue sacado esposado el día 18 de julio.

En menos de tres semanas, el 5 de septiembre, fue fusilado por 20 soldados de Regulares en la playa del Tarajal junto a Adolfo de la Torre Guillén, Ángel Guijo Higuero y Fidel Vélez Roldán, todos ellos condenados a la pena de muerte por un delito de rebelión militar.

Después los franquistas fueron a por la familia del alcalde republicano. Su esposa, Dolores Escarcena, y sus cuatro hijos fueron víctimas de venganzas personales, envidias y rencores por parte de los golpistas hasta que se trasladaron a Sevilla, donde Escarcena y una de sus hijas, Carmen, fueron acusadas de sedición y encarceladas hasta 1940, según ha podido recomponer el investigador Francisco Sánchez Montoya.

No habría paz tampoco para el resto del entorno de Sánchez-Prado. Ni vida. Sánchez-Prado disponía de un servicio de seguridad compuesto por un grupo guardias municipales en cuyo final ha indagado durante los últimos años José Mata. UGT descubrirá este martes una placa junto a la estatua del alcalde asesinado para rendirles homenaje.

Enrique Caliani verticalHace 81 años, 8 meses y 7 días, casi 30.000 días, desde que, el 10 de enero de 1938 a primera hora de la mañana, los reos fueron "pasados por las armas", según la terminología oficial de la época.

Se llamaban, los siete 'escoltas' del primer edil republicano, Juan Salvo Pastor, cabo (47 años, casado), y siete guardias: Julio Pardo Izaurriaga (42 años, casado), Prudencio González Martin (42 años, casado), Enrique Caliani Rodríguez (30 años, casado, en la foto vertical), Cecilio Fernández García (35 años, casado), Joaquín García Sánchez (33 años, casado) y Víctor Sánchez Sánchez (34 años, casado). Todos ellos fueron detenidos entre el 18 de julio y el 21 de septiembre de 1936.

Ese último día cayó también en manos de los franquistas el joven ceutí Francisco Martos Hernández (26 años, soltero), que corrió la misma suerte que todos los anteriores aunque no formaba parte del grupo de funcionarios.

Sí compartían militancia, compromiso y afiliación: los 7 primeros formaban parte del gremio de dependientes municipales afecto a la UGT y Martos del de empleados de oficinas. Todos ellos frecuentaban la Casa del Pueblo sede del PSOE y del sindicato. Nunca lo negaron en los diferentes interrogatorios a los que fueron sometidos.

De manera "vil", según el relato confeccionado por Mata, dos compañeros, los guardias C.H.P. y M.P.M., les acusaron de ser "comunistas propagandistas", de frecuentar la Casa del Pueblo, de "amenazar" con el alcalde a quienes no se querían afiliar... "Todo ello sin las mas mínima prueba y a sabiendas de que dichas acusaciones les acarrearía a los acusados de manera inexorable la pena de muerte", destaca el sindicalista tras analizar cientos de legajos del Consejo de Guerra.

A todos los componentes de la escolta se les acusó de pertenecer a una célula comunista y hasta de querer hacer frente pistola en mano a las tropas de La Legión que habían tomado Ceuta. El jefe y el segundo de la Guardia Municipal les señalaron como “peligrosos extremistas”.

A Francisco Martos (en la foto inferior, con su familia), que había regresado desde Estados Unidos inquieto por la preocupación de su madre al ser reclamado para el servicio militar, le tacharon de ser uno de los representantes del Frente Popular en el Ayuntamiento y de apoyar al socialista Manuel Martínez Pedroso. En realidad le confundían con un hermano con idéntico nombre que era bombero.

martos sánchez prados

En el juicio sumarísimo a Prudencio González, que era presidente de la Mutua de Guardias Municipales de Ceuta, no le salvó ni que los testigos le describiesen como trabajador y formal, "un hombre cabal”. El 10 de julio de 1937 todos sin excepción fueron condenados a pena de muerte.

"Exactamente 6 meses después, el 10 de enero de 1938, se ejecutó la sentencia con un piquete de Regulares en la explanada de la puerta de Málaga de la fortaleza del Monte Hacho. Los condenados, que se encontraban durmiendo,, fueron despertados a golpes y sin apenas tiempo para vestirse les ordenaron que firmasen el enterado de la ejecución, algo que ninguno hizo", ha reconstruido Mata. A las 8.00 horas, atados por las manos, fueron colocados junto al muro a empujones y fusilados.

Su historia había permanecido casi en la clandestinidad. "Su historia", remarca Mata, "la de estos hombres y también la de sus mujeres, forma parte de la historia de Ceuta, una historia negra, pero en definitiva nuestra, de nuestro pueblo, que espero y deseo que jamás se vuelva a repetir".