ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

Dos banderas negras para el litoral ceutí por contaminación y mala gestión en Calamocarro y San Amaro

Dos banderas negras para el litoral ceutí por contaminación y mala gestión en Calamocarro y San Amaro
Imagen de archivo.
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'Ecologistas en Acción' ha presentado este miércoles en Madrid su último análisis sobre la situación ambiental de las costas y del entorno litoral español. En el informe 'Banderas Negras 2018' se realiza un resumen de los casos más destacados de "despropósitos medioambientales" y se incluyen dos de Ceuta, uno por "mala gestión" y otro por "contaminación".

Se ha otorgado la Bandera Negra al litoral de Calamocarro-Benzú por "la contaminación debida a la acumulación de algas invasoras dentro de un Lugar de Interés Comunitario", una zona litoral que "cuenta con grandes valores paisajísticos y naturales que hay que preservar de cara al futuro" a juicio de los responsables del estudio.

Según lamenta 'Ecologistas en Acción', se carece de un plan de ordenación del espacio protegido europeo "y se consolidan los desaguisados que causa la pésima gestión ambiental que lleva a cabo el ayuntamiento, y la que hay que añadir también la propia aportación del Ministerio, a través de su empresa pública Tragsa".

"Si el año pasado concedimos una Bandera Negra a la costa de Calamocarro, extensible a toda la bahía norte, por una falta absoluta de interés por gestionar correctamente la crisis de las algas invasoras, ahora encontramos una nueva agresión a los espacios protegidos de la Red Natura 2000 en Ceuta :son los propios organismos públicos", critica el informe, "los que atentan directamente contra los espacios protegidos debido a que no desean hacerse cargo del coste por los depósitos de algas recogidas en el vertedero de inertes que explota una empresa privada [Makerel]".

Aunque tanto el Ministerio y Tragsa como la Ciudad "son perfectamente conocedores de la ilegalidad que supone acumular basura orgánica en un espacio protegido por la UE", continúan siendo infractores "a sabiendas". "En la actualidad, la playa de Calamocarro se encuentra abandonada a su suerte, y el litoral aludido en la propuesta tiene una zona preparada cerca de la costa donde acumulan las algas invasoras de la especie japonesa 'Rugulopterix okamurae' que se ha desarrollado en la zona del estrecho de Gibraltar desde el 2014".

Tanto el Ministerio y Tragsa como la Ciudad "son perfectamente conocedores de la ilegalidad que supone acumular basura orgánica en un espacio protegido por la UE" pero continúan siendo infractores "a sabiendas"

'Ecologists en Acción' reconoce que "nada conocemos sobre la peligrosidad de los lixiviados procedentes de las algas que se mezclan con otros productos de desecho vegetal y animal, pero las toneladas de algas invasoras se han acumulado cerca de una granja de explotación animal y en las proximidades del arroyo de Calamocarro, que drena directamente sus aguas a la propia costa, motivo suficiente para que se cese en la acumulación y se cumpla con lo estipulado en la legislación sobre residuos orgánicos".

"Mala gestión" en San Amaro

Por otro lado, se ha escogido entregar la Bandera Negra a la mala gestión al coralígeno de la costa de San Amaro por los daños "notables" causados a "una comunidad biológica importante dentro del espacio marino protegido de la UE".

Desde hace un lustro, el Museo del Mar de Ceuta lleva trabajando en un proyecto de monitoreo y control ambiental de estas comunidades en colaboración con otros muchos laboratorios mediterráneos para "obtener información de datos precisos sobre las fluctuaciones térmicas y sus incidencias en las frágiles comunidades del coralígeno mediterráneo" y se están trazando "patrones de biodiversidad a gran escala y a largo plazo de las comunidades coralígenas mediterráneas".

Los datos recogidos "ofrecen una mayor incidencia negativa en el estado de salud de las gorgonias de la costa de San Amaro (hasta un 60% con antiguas necrosis y más del 40% recientes)", retrato "coincidente con el nivel de impacto que sufre este enclave debido al incremento pesquero sobre las plataformas rocosas".

Los ecologistas llevan "mucho tiempo" solicitando "medidas de protección pesquera para que no permitan la pesca sobre las plataformas rocosas sumergidas y desplacen la pesca hacia zonas aledañas pero hasta el momento nuestras reivindicaciones no se han tenido en cuenta"

"Una gorgonia sana no presenta zonas necrosadas ocupadas por organismos parásitos del sustrato estable que supone el esqueleto de la gorgonia ni descamaciones ni decoloraciones sospechosas de debilitamiento fisiológico: algunos impactos son muy evidentes y se relacionan con un impacto antrópico directo como consecuencia del esfuerzo pesquero que se realiza de manera continuada en esta zona", se alerta.

Las gorgonias de esta especie son "frágiles y flexibles en su esqueleto" y pueden soportar ciertas tensiones provocadas por hilos y anzuelos enganchados pero esos contactos con las artes de pesca "provocan heridas que desnudan las ramas de las gorgonias permitiendo la colonización por otros organismos". De la misma forma, un rezón o ancla "puede causar daños enormes en una pared de coralígeno llegando a arrancar ejemplares, y en todos los casos, dejando secuelas importantes".

Los ecologistas llevan "mucho tiempo" solicitando "medidas de protección pesquera para que no permitan la pesca sobre las plataformas rocosas sumergidas y desplacen la pesca hacia zonas aledañas pero hasta el momento nuestras reivindicaciones no se han tenido en cuenta".

gorgonias