"ILEGAL"

El relleno de las playas de la bahía sur con arena de Cádiz choca con informes técnicos contra su extracción

El relleno de las playas de la bahía sur con arena de Cádiz choca con informes técnicos contra su extracción
Carretera de acceso a Punta Paloma, en Tarifa.
Carretera de acceso a Punta Paloma, en Tarifa.  

Un año después (se cumplirá este miércoles) de que el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, saliese del despacho de la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, tan seguro de que se podría traer arena de Caños de Meca (Cádiz) para rellenar las playas de la bahía sur ("si todo va bien, el aporte podría ser incluso antes de que empiece la temporada de verano", aseveró entonces), el Gobierno de Ceuta ni tan siquiera ha explicado qué pasa por esa "ambiciosa" operación impulsada por el ex consejero de Medio Ambiente, Emilio Carreira.

Ceutaldia.com lleva más de una semana esperando alguna versión oficial sin éxito. Otras fuentes de la Ciudad Autónoma no gubernamentales han señalado que el plan ha encallado en informes que ven ilegal la extracción de áridos tal y como se había proyectado en las reuniones con los altos responsables del Ministerio.

Carreira planteó en enero de 2017 a la secretaria de Estado de Medio Ambiente, María García, una intervención para “compensar la pérdida de arena” en el litoral de la ciudad autónoma, especialmente en las playas urbanas de la bahía sur (La Ribera, El Chorrillo, La Almadraba y El Tarajal), con “aporte de áridos procedentes de los bancos de arena de Caños de Meca (Cádiz)”, una “ambiciosa” actuación concebida para “redundar en una ostensible mejora de estas zonas de baño y de las prestaciones que reciben los usuarios”. La inversión a realizar se cuantificó en unos 800.000 euros.

Dos meses después, en marzo, Vivas visitó a la ministra y dio por hecha la viabilidad de los proyectos de regeneración y relleno de las playas de la bahía sur de la ciudad con arena de Cádiz, el encauzamiento de pluviales en la costa norte y la modernización y actualización de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP).

Vivas apuntó que la Administración General del Estado y la Ciudad firmarían un convenio “cuanto antes” para concretar la aportación de áridos de la costa gaditana a las playas de la ensenada sur de Ceuta, proyecto que “si todo va bien” se iba a ejecutar antes del verano pasado. Un año después, nada se ha hecho.

 

Diagnóstico de la costa sur

Según los informes elaborados durante los últimos años, “el litoral del sur de Ceuta no admite la formación de playas naturales de cierta calidad a causa de sus características geomorfológicas”. La Ribera, que ya fue objeto de actuaciones en 2005 y 2009, tiene ahora una anchura comprendida entre 23 y 73 metros y para ella se propuso, teniendo en cuenta su gran uso, “una nueva recarga o, al menos una redistribución anual del sedimento extrayéndolo de su extremo occidental”.

Sobre la de El Chorrillo, cuya anchura también se ve “muy estricta”, se considera que “parece necesaria una alimentación de playa que aumentase su anchura mínima hasta un valor al menos de 30 a 40 metros.

Ello supondría una aportación en torno a 160.000 metros cúbicos de arena. “La regeneración de todo este frente de playa debiera hacerse”, aconsejó el Ministerio, “con sedimento similar o más grueso que el existente en la actualidad en la playa” usando el banco de arenas utilizado para la regeneración de 2005, aunque la Ciudad Autónoma se inclina por traer áridos de mayor calidad de la costa de Cádiz.

La actuación iba a llegar a la playa del Tarajal por voluntad expresa del Gobierno pese a que el Ministerio no lo consideraba necesario, ya que apreció que “al encontrarse en aumento continuo, pudiera utilizarse para mantenimiento del resto de las playas del sur de Ceuta”. De hecho, en su análisis concluyó que “las playas de La Almadraba, Tramaguera y Tarajal se hallan en un buen estado, estando en la actualidad en acreción, y parte de materia traspasa el espigón de la frontera”.