REGENERACIÓN

SIGAUS aprovechó el 100% de las 90 toneladas de aceite industrial usado recogidas en Ceuta en 2016

SIGAUS aprovechó el 100% de las 90 toneladas de aceite industrial usado recogidas en Ceuta en 2016
Los talleres son en Ceuta la principal actividad generadora de aceite usado.
Los talleres son en Ceuta la principal actividad generadora de aceite usado.  

En Ceuta se consumieron el pasado año 615 toneladas de aceites industriales, un volumen que representa el 0,21% del total de lubricantes comercializados en España por las empresas fabricantes adheridas a SIGAUS, el Sistema encargado de gestionarlos. Noventa toneladas se recogieron en la ciudad a través de 219 operaciones de recogida para la recuperación de este residuo peligroso en 72 establecimientos productores.

Su destino, una vez eliminada agua, lodos y partículas metálicos, fue la regeneración, tratamiento prioritario en la gestión de los aceites usados, permitiendo devolver al mercado 39 toneladas de lubricantes, equiparable al 6% del consumo local. Este tratamiento hizo posible evitar la emisión a la atmósfera de 174 toneladas de CO2.

Casi la mitad de los puntos atendidos fueron talleres mecánicos en los que se generó el 48% del volumen total del residuo recuperado en la ciudad. Cumpliendo con los objetivos ecológicos legales, "el 100% del residuo recuperado fue valorizado y destinado a un tratamiento para su total aprovechamiento como materia prima, evitando con ello su impacto nocivo sobre el medio ambiente".

Además de ser un producto que se utiliza principalmente en los sectores de la automoción y la industria, los aceites industriales tienen presencia en otras actividades empresariales muy heterogéneas, como el transporte, la construcción, la agricultura, o cualquier actividad en la que se requiera el uso de compresores, turbinas o engranajes, y donde el uso de aceites lubricantes se utiliza para refrigerar, aislar o disminuir la fricción entre las piezas de las maquinarias.

Esta versatilidad hace que el residuo resultante del aceite tras su vida útil se genere de manera muy fragmentada y dispersa, tanto desde el punto de vista de los establecimientos productores como del territorio, lo que implica una recogida de gran complejidad logística. A ello se suma que el aceite industrial usado es un residuo altamente contaminante debido a la presencia de hidrocarburos, metales pesados y otras sustancias tóxicas en su composición, por lo que es precisa su correcta gestión para evitar sus efectos nocivos sobre la salud y el medio ambiente.

 

Actividades productoras de residuo

Los talleres son en Ceuta la principal actividad generadora de aceite usado. Un total de 35 establecimientos que representan el 49% de los puntos productores atendidos. En ellos se recuperaron durante el pasado año 43 toneladas de aceites usados, el 48% del volumen total recogido. Esto se debe a que se trata de un sector que destaca con claridad en esta comunidad por ser el que mayores cantidades de aceites lubricantes consume, el 54% de la cantidad total comercializada en esta ciudad.

La industria, con el 8% de los puntos productores atendidos, es la segunda actividad productora con mayor generación. Un total de 6 instalaciones en las que se recogieron 6.400 kg de aceites usados, el 7% de la cantidad total recogida. Además de en estos dos principales sectores generadores, SIGAUS atendió la recogida de 40 toneladas de aceite usado en actividades tan diversas como el transporte, construcción o comercio, en otros 31 puntos productores que de forma agregada representan el 43% del total de productores.

Aunque un residuo de naturaleza contaminante, el aceite industrial usado conserva gran parte de los hidrocarburos del lubricante original, lo que permite un alto aprovechamiento de los mismos. Tanto el proceso de regeneración del aceite usado, con el que se obtiene una base lubricante apta para la fabricación de nuevos lubricantes, como la valorización energética, que aprovecha el poder calorífico del residuo (tras una previa descontaminación), son tratamientos que permiten valorizar el aceite usado recuperado convirtiéndolo en una fuente importante de materias primas para la fabricación de nuevos productos o la obtención de energía, evitando con ello recurrir al refino del petróleo para producir aceites lubricantes y fuel óleo, respectivamente.