"EJEMPLO DE XENOFOBIA"

Amnistía Internacional acusa a Cucurull de promover el discurso del odio

Amnistía Internacional acusa a Cucurull de promover el discurso del odio
El delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull
El delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull  

La falsa acusación del delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull, culpando a los migrantes subsaharianos de la rotura de tibia y peroné de un agente de la Policía Nacional -desmentuida por el vídeo- durante la entrada masiva de este lunes y denunciando su "actitud violenta" e un ejemplo, a juicio de Amnistía Internacional, de "discurso del odio".

Las declaraciones del delegado del Gobierno en Ceuta, Nicolás Fernández Cucurull, en las que afirmaba que la rotura de tibia y peroné de un agente de la Policía Nacional fue consecuencia de la 'actitud violenta de los inmigrantes' y que fueron posteriormente desmentidas por el video de la entrada masiva de este lunes, a juicio del director de Amnistía Internacional, Esteban Beltrán, “podrían contribuir a fomentar un discurso del odio y la xenofobia”. Amnistía Internacional ha denunciado en numerosas ocasiones como “la retórica del nosotros contra ellos se ha ido incrementando en los últimos tiempos, y que es necesario ponerle fin”.

“Es inaceptable, tal y como muestra el vídeo, que se intente parar la entrada de personas migrantes y posibles refugiadas a base de patadas y porrazos. Hemos escrito al Ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, para solicitarle información sobre la actuación policial en el paso fronterizo. Como ha reiterado la organización en anteriores ocasiones, es necesario que se revisen íntegramente los protocolos de actuación en estos casos para garantizar la existencia y aplicación efectiva de salvaguardias que protejan los derechos de las personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas.”

Visado inalcanzable

Por otro lado, Amnistía Internacional ha constatado con preocupación el “imposible acceso a los puestos fronterizos para las personas de origen subsahariano que deseen solicitar protección internacional, siendo la única opción viable la entrada de manera irregular, bien intentando saltar la valla, escondidas en vehículos o a través del mar en peligrosas e inseguras embarcaciones, o incluso a nado”. 

Para AI, los últimos tres intentos de entrada de este mes, entre los que podría haber personas refugiadas, “son una muestra más de la necesidad de garantizar la existencia de puestos habilitados de asilo, y, mientras esto no ocurra, estas personas seguirán recurriendo a rutas peligrosas”.