TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA

La Feria de Ceuta incluirá un tiempo de diversión sin ruido en 2019 para las personas con TEA

La Feria de Ceuta incluirá un tiempo de diversión sin ruido en 2019 para las personas con TEA
Salcedo coordinará con los feriantes la duración del tiempo sin ruido en la zona de atracciones.
Salcedo coordinará con los feriantes la duración del tiempo sin ruido en la zona de atracciones.  

La vicepresidenta Primera de la Asamblea, Rocío Salcedo, responsable ejecutiva de Festejos, asegura que la petición de Caballas para seguir el ejemplo de Sevilla ya estaba en su agenda y que después de Carnaval se reunirá con los feriantes para concretar cómo implementarla.


La Feria de Ceuta tendrá este año un tiempo de diversión sin ruido para que las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), pequeños o mayores, también puedan disfrutar de las atracciones. Así lo ha asegurado la vicepresidenta Primera de la Asamblea, Rocío Salcedo, competente en materia de Festejos, que ha explicado que después de Carnaval se reunirá con los feriantes para cerrar un acuerdo por escrito sobre el día y la duración en que se concretará esta propuesta, así como las condiciones de los precios especiales del Día del Niño.

Caballas ha remitido una carta al presidente de la Ciudad en la que le pide que importe a Ceuta la decisión adoptada por el Ayuntamiento de Sevilla de “silenciar durante cuatro horas la Calle del Infierno de la Feria” con la intención de que también puedan disfrutar de las atracciones los niños y niñas con TEA, "una iniciativa extraordinaria no sólo por tratarse de un magnífico gesto de solidaridad, sino además por la fuerte carga de pedagogía social que contiene".

No obstante, Salcedo ha explicado que ya tenía en cartera implantar esa propuesta este año en la ciudad, "tal y como se ha hecho en otras ciudades previamente". "Justo después de Navidad y Reyes recibimos otra petición particular a la que le dimos la misma respuesta: que lo teníamos pensado y previsto", ha indicado la vicepresidenta.

Según los especialistas, los ruidos como la música a un volumen elevado pueden ser "una auténtica tortura" para una persona con autismo que puede desencadenar "crisis de ansiedad, bloqueos, ataques de pánico e incluso dolores".