TRUCOS PARA UNA PANDEMIA

Recomendaciones de una nutricionista para que cuando acabe el encierro no te quedes en casa por vergüenza

Recomendaciones de una nutricionista para que cuando acabe el encierro no te quedes en casa por vergüenza
Comer más sano en estos días es posible y más que aconsejable.
Comer más sano en estos días es posible y más que aconsejable.  
Hemos acudido a la nutricionista y dietista Cristina Sánchez para que nos cuente cómo comer mejor en estos días y evitar salir del confinamiento con muchos kilos más y menos salud

Pasan las horas. No. No pasan. Reptan ante nosotros dando vueltas por casa. Ahí están los memes con programas de tour turístico por el hogar como si se tratara de una excursión en una ciudad por descubrir o con señales de tráfico que han sustituido destinos públicos por “el baño”, “el salón” o “la cocina”. Y la cocina por lo que se ve está bien comunicada y la nevera y la alacena aparece como un potente foco de atracción. El aburrimiento nos hace comer más. Es inevitable. Así que por lo menos sería recomendable que comiéramos sano estos días para que cuando nos levanten la cuarentena no nos quedemos en casa por vergüenza a mostrar en qué nos hemos convertido en este tiempo encerrados. Por eso, en Ceutaldia.com hemos optado por acudir a la nutricionista para que nos aconseje cómo salir de esta sin tener que invertir en un gimnasio todo lo ahorrado en bares.

Vivimos unos días en los que el aburrimiento y la ansiedad nos hace comer más de lo habitual ya que tenemos a todas horas el llamado ‘hambre emocional’. Seguro que lo reconoces, el saber que no tienes hambre como tal pero te apetece seguir comiendo.

Lo primero que nos confirma la dietista y nutricionista, Cristina Sánchez, es que sí, que efectivamente, lo normal –como que te crezca la ira– es comer más estos días.

“Comer no solo satisface nuestras necesidades fisiológicas y nutricionales. Si solo fuese así sería todo mucho más fácil. Lo que nos mueve a comer y los alimentos que elegimos son producto del aprendizaje, de nuestras emociones y de como nos relacionamos con la comida. Vivimos unos días en los que el aburrimiento y la ansiedad nos hace comer más de lo habitual ya que tenemos a todas horas el llamado ‘hambre emocional’. Seguro que lo reconoces, el saber que no tienes hambre como tal pero te apetece seguir comiendo”.

planificar bien nuestra compra para no llenar nuestra despensa de alimentos llenos de azúcares o grasas saturadas. Que vamos a comer con más frecuencia es un hecho, así que centrémonos más en elegir alimentos de mejor calidad nutricional: frutos secos, fruta y repostería casera

Pinta mal, y parece normal que la báscula nos empiece a coger miedo y a mirarnos con cara aviesa cada vez que nos paseamos por delante de ella. Pero no tenemos porqué rendirnos. Si podemos derrotar al virus, también a la gula. ¿Por qué no? Y para eso hay trucos.

Lo primero “planificar bien nuestra compra para no llenar nuestra despensa de alimentos llenos de azúcares o grasas saturadas”, recomienda Sánchez. Algo así como no mantener contacto para no contagiarse. Si evitamos meter el mal en casa, resistir la tentación será más fácil. 

“Que vamos a comer con más frecuencia es un hecho, así que centrémonos más en elegir alimentos de mejor calidad nutricional: frutos secos, fruta y repostería casera.

Ahora tenemos más tiempo para preparar un sinfín de recetas saludables que podemos encontrar en internet. Además de entretenernos en la cocina, esto nos ayudará a reducir el consumo de procesados”, Cristina Sánchez nos quiere poner a cocinar sano a todos.

una buena idea es planificar el menú de la semana e intentar seguir el mismo horario de comidas que solíamos tener

Los procesados son el horror, si no creen a la nutricionista ahora también tienen más tiempo cuando vayan a la compra para darle la vuelta a los paquetes y leer las etiquetas nutricionales de los productos, de todos, pero especialmente de los procesados. Ahí viene por decreto ley el número de calorías del producto, por cien gramos y en total, y la cantidad recomendada diaria, además se desglosa en conceptos, grasas, grasas saturadas, azúcares, etc, etc. No es tan entretenido de leer como este texto, pero sí igual de útil o más.

Y la pregunta del millón, por la que la nutricionista y dietista, Cristina Sánchez, cobra en su consulta, aquí la responde gratis. Aquí a nuestros lectores les buscamos siempre gangas: ¿Qué tipo de dieta sería conveniente llevar en estos días para tratar de no coger peso habida cuenta de la inactividad?

Evita los alimentos procesados ya que en poca cantidad tienen muchas calorías, lo que se conoce como alta densidad calórica. Además, son calorías vacías ya que no nos aportan ningún nutriente útil. En lugar de estos, dale prioridad a las frutas y verduras (pueden ser congeladas o en conservas), legumbres, cereales, preferiblemente integrales y frutos secos (sin sal)

Cristina Sánchez responde: “Por un lado hay que intentar ponerle remedio a esta inactividad. Las redes sociales están llenas de ideas para entrenamientos, bailes y estiramientos. Además, a través de estas, gimnasios de la ciudad nos proponen en estos días rutinas de entrenamiento a diario que podemos hacer desde casa. 

Respecto a la alimentación una buena idea es planificar el menú de la semana e intentar seguir el mismo horario de comidas que solíamos tener. 

En este periodo de confinamiento seguramente gastes menos calorías de lo habitual (o no, si en tu trabajo o en tu día a día pasabas mucho tiempo sentado o sentada), así que mantenernos en nuestro peso ya es todo un logro, ya que nos cuesta más llegar a ese balance negativo de calorías necesario para perder peso. 

Evita los alimentos procesados ya que en poca cantidad tienen muchas calorías, lo que se conoce como alta densidad calórica. Además, son calorías vacías ya que no nos aportan ningún nutriente útil. En lugar de estos, dale prioridad a las frutas y verduras (pueden ser congeladas o en conservas), legumbres, cereales, preferiblemente integrales y frutos secos (sin sal)”.

Todo esto está muy bien, pero luego hay que llevarlo al día a día, al desayuno, comida, merienda y cena. Para eso Cristina Sánchez nos propone una especie de menú tipo, con conceptos básicos y abierto a los gustos e imaginación de cada cual:

Desayuno

“Si tu desayuno era saludable intenta mantenerlo, y si no, ahora no podemos echarle la culpa a la falta de tiempo”, se acabaron las excusas, gordos y vagos míos (no uso el femenino a posta).

“Toma lácteos o fruta en el desayuno acompañado de una tostada con aceite y tomate o con aguacate. Otras opciones son tortitas de avena, huevos revueltos, gachas de avena con fruta”, cierra la primera comida del día Cristina Sánchez.

¡Quiero picar!¡Tengo mucha hambre y me aburro!¡Quiero picar!¡No puedo esperar a la comida!¡Me abuuuuuuuuuuurroooooo!

“Si a media mañana te entra hambre toma un puñado de frutos secos”, palabra de nutricionista, que bien podría firmar una abuela de pueblo. Cuidado.

 Comida y cena

“A medio día y en la cena evita las frituras, toma ensaladas, salteados, cremas y obtén las proteínas de carne, pescado, huevo, tofu o legumbres. Los carbohidratos pueden estar presente controlando la cantidad a un cuarto (1/4) del plato en forma de arroz, pasta, quinoa, patatas asadas o pan”, recomienda Cristina Sánchez.

Tarde

Si entre el desayuno y la comida me costó horrores no picar, la tarde tiene pinta de ser la travesía del desierto del Sáhara sin agua. 

Cristina Sánchez: “Posiblemente lo más difícil sea la tarde, intenta no tener tentaciones en casa. Puedes hacer galletas o crepes caseros, macedonia de frutas con yogur, biscotes con queso de untar y dátiles son algunas opciones si la fruta no es suficiente. Aprovechar para hacer nuevas recetas y quién sabe, quizás este sea un buen momento para adquirir hábitos que siempre aplazamos por falta de tiempo”.

Eres un sol, Cristina Sánchez. Ahora ya nadie tiene excusa para salir del confinamiento en chándal y pareciendo que está ocultado debajo de él todos los rollos de papel higiénico del mundo.