INFORME DE LA GUARDIA CIVIL

Hallan fotos de contenido sexual tomadas en el ámbito escolar en el móvil del ex profesor del 'San Agustín'

Hallan fotos de contenido sexual tomadas en el ámbito escolar en el móvil del ex profesor del 'San Agustín'
Imagen de recurso de una agente de la Guardia Civil especialista en análisis de equipos informáticos.
Imagen de recurso de una agente de la Guardia Civil especialista en análisis de equipos informáticos.  

La instrucción del caso abierto en noviembre del año pasado con la detención de un ya ex profesor del Colegio San Agustín previa denuncia de la familia de un alumno parece entrar también en su recta final una vez rechazados por la Audiencia los recursos de su defensa contra la entrada en su domicilio y los plazos en los que se ha analizado “lo encontrado en el teléfono móvil, una tableta y dos ordenadores portátiles intervenidos”.

La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil acaba de remitir al Juzgado de Instrucción número 6 su informe sobre el contenido del teléfono de A.D.B., investigado por la comisión de presuntos delitos de corrupción de menores, tenencia de pornografía infantil y abusos sexuales.

A falta de escuchar a cuatro testigos (tres menores y un adulto) y elaborar algún informe psicosocial pendiente, el dictamen de la Benemérita refleja en base a sus conversaciones de los últimos tres años que el docente entabló relaciones con fotografías o vídeos de contenido sexual de por medio con unos quince jóvenes “especiales”, como les denominaba, con entre 12 y 15 años, todos alumnos del colegio concertado, que prescindió de sus servicios en enero y en el que llevaba más de 30 años trabajando.

Según las fuentes consultadas por Ceutaldia.com, el informe del Instituto Armado refiere unas pautas de comportamiento parecidas en los tres años de conversaciones analizadas: comenzaba con un primer acercamiento en el centro escolar a los menores elegidos, a los que posteriormente llamaba “especiales” o “top”. No obstante, a veces las relaciones se han alargado durante años en etapa adulta hasta intercambiar dinero por imágenes de ellos desnudos o de sexo explícito.

Con los estudiantes el profesor se ofrecía para apoyarles en sus estudios hasta con clases gratuitas en su domicilio. Algunos llegaban a preguntarle por el contenido de exámenes e incluso consiguieron cambios de fechas. Una vez consolidado un trato más estrecho de lo corriente empezaba a pedir fotografías en ropa interior, bañador o sin nnguna prenda. Estudiantes que accedieron a visitar su casa fueron allí fotografiados con poca o ninguna vestimenta por el propio investigado.

Invitaba a menores a resturantes caros de la ciudad, les hacía regalos (alertaba de que ocultasen su procedencia a sus padres) e incluso les ofrecía realizar juntos viajes fuera de Ceuta (a Sevilla, por ejemplo, “en un buen hotel con piscina, a todo plan”)

Algunas de las imágenes intervenidas en el celular las que aparecen alumnos menores de edad se realizaron en horas lectivas, en momentos en los que el investigado, utilizando alguna excusa, sacaba de clase a alguno de esos jóvenes “especiales” y los llevaba al laboratorio. “Continuamente solicitaba que los menores se hicieran y le enviaran fotografías sensuales y con más o menos ropa en función de la predisposición del menor, que a veces respondían incómodos o mostrando rechazo”, han añadido las fuentes consultadas conocedoras del contenido del informe de la unidad especializada de la Benemérita.

El ex profesor invitaba a menores a resturantes caros de la ciudad, les hacía regalos (alertaba de que ocultasen su procedencia a sus padres) e incluso les ofrecía realizar juntos viajes fuera de Ceuta (a Sevilla, por ejemplo, “en un buen hotel con piscina, a todo plan”). En sus conversaciones, según las fuentes consultadas, ‘normalizaba’ ese tipo de relación comparándola con la que mantenía a su vez con otros jóvenes.

También se “interesaba” y decía sentirse “celoso” si se enteraba de que alguno de esos interlocutores tenían pareja o, en otras ocasiones, les animaba a mantener relaciones sexuales con ellas o a comentarlas en términos explícitos si habían tenido lugar.

“El contacto que mantiene con el niño en el que se ha fijado una vez que ha ganado su confianza es diario: conoce su rutina casi a la perfección y cuando el menor pasa unos días sin contactar con él, se enfada y se lo recrimina, haciéndole sentir mal y consiguiendo un nuevo acercamiento en la mayoría de las ocasiones”, han resumido fuentes conocedoras del dictamen de los analistas. Si la contestación era evasiva o negativa no volvía a entablar contactos y se mostraba “frío” si lo hacía la otra parte.