"OBRA ORDINARIA"

Los técnicos alegan que la obra de Gran Vía no va mucho más allá de una "pavimentación" ornamental

Los técnicos alegan que la obra de Gran Vía no va mucho más allá de una "pavimentación" ornamental
Imagen de uno de los tramos a peatonalizar.
Imagen de uno de los tramos a peatonalizar.  

Arnaiz, Pedrajas, González y Ruiz consideran que en la Gran Vía y su entorno “estamos en suelo urbano consolidado en el que no es necesaria la transformación urbanística, ya que está dotado de todos los servicios necesarios, no existiendo reparto de cargas y beneficios”. “Tampoco”, añaden, se está produciendo la apertura o reforma del viario (no hay cambios en el trazado, soterramientos, nuevos enlaces...), produciéndose solo una nueva pavimentación”.

Pese a su presupuesto millonario entienden que solo se están haciendo trabajos de “pavimentación, sustitución de mobiliario urbano, alumbrado público, instalación de red de riego e hidrantes, jardinería y señalización”, pero “no se realiza una nueva red de distribución de energía eléctrica (solo se implantan canalizaciones) ni de saneamiento (tan solo se recrecen los pozos y las arquetas) ni de distribución de agua potable (tan solo se deja prevista una nueva conducción paralela a la existente para el futuro) y la red de pluviales se modifica para adaptarse a la nueva pavimentación”. Por tanto, alegan, no engloba “todos los grupos de obras” de las Normas Urbanísticas.

Los cuatro arquitectos dicen estar convencidos de que la obra “no contraviene el PGOU ni el Plan Especial de Reforma Interior ‘Gran Vía’ ni las Normas Urbanísticas vigentes” porque “no se produce alteración de alineaciones, rasantes, volúmenes, etcétera, de las parcelas edificables, no se generan nuevos solares ni se altera el uso del suelo”.

“Dado que estamos ante un proyecto que no desarrolla ningún Plan de Ordenación, ya que el planeamiento está plenamente ejecutado, se trata claramente de una obra municipal ordinaria”, razonan

Respecto a la supresión de aparcamientos y el reajuste de acerados alegan que las Normas Urbanísticas hablan de un diseño “indicativo” sin vulnerar el PGOU y  sobre la peatonalización de las calles Pepe Durán y Valentín Cabillas, que no existe “cambio de uso o alteración de aprovechamientos” ni "pierden su carácter de viario” pues tal adjetivo se aplica "al espacio destinado a encauzar el movimiento de los peatones y organizar la circulación, el repostaje y estacionamiento de los vehículos de transporte".

El escrito recuerda que "los proyectos de urbanización”, como estima Caballas que sería este, en cuyo caso tendría que haber pasado por fase de exposición pública, “tienen por objeto la transformación del suelo mediante el desarrollo de una figura de planeamiento, dotando a las parcelas de todas las infraestructuras necesarias para que las mismas pasen a ser solares y puedan ser edificadas”.

Desde su punto de vista en el área afectada de Gran Vía, Jáudenes y Plaza de África “el planeamiento está plenamente ejecutado”. “Dado que estamos ante un proyecto que no desarrolla ningún Plan de Ordenación, ya que el planeamiento está plenamente ejecutado, se trata claramente de una obra municipal ordinaria”, razonan.