"HIJA DE PUTA, TE VAS A ENTERAR"

Absuelta de amenazas a una jurídico de la Ciudad por no concretar un "mal futuro" para ejercer presión

Absuelta de amenazas a una jurídico de la Ciudad por no concretar un "mal futuro" para ejercer presión
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

La Audiencia Provincial de Cádiz con sede en Ceuta ha absuelto del delito leve de amenazas por el que había sido condenada a una auxiliar administrativa de la Ciudad Autónoma que en enero se presentó en el despacho de una jurídico de la Administración autonómica a la que culpaba de una sanción de suspensión de empleo y sueldo diciéndole textualmente "ya estás trnquila, ya has conseguido lo que querías".

La denunciante respondió según su relato que se dedicara a "cumplir con su trabajo" y a "justificar sus ausencias", que era por lo que había sido sancionada, y la otra parte reaccionó "de manera agresiva y dando voces" con frases como "te vas a acordar de mí, esto no va a quedar así, ten cuidado gilipollas".

La jurídico fue a una clínica donde se le diagnosticó "crisis de ansiedad" y en su declaración ante la Policía relató otro suceso en el que tras una reunión se intentó abalanzar sobre ella la misma trabajadora diciéndole "cabrona, hija de puta, guarra, te voy a matar, te rajo, es que te rajo, sal conmigo a la calle si es que tienes coño", según reproduce literalmente la sentencia.

En primera instancia se condenó a la acusada como autora de un delito leve de amenazas a la pena de 30 días de multa a razón de 5 euros de cuota diaria, así como a abonar las costas procesales. Los hechos probados en los que se fundó el fallo fueron que el 15 de enero de 2018 a mediodía le denunciada entró en el despacho de la denunciante "insultándola y amenazándola" con palabras 'hija de puta, te vas a enterar' que "fueron oídas por el resto de los trabajadores que allí se encontraban". Ahora se consideran "conducta irrelevante penalmente".

A ojos de la Audiencia la juzgadora "acertó a exponer con toda claridad qué le había movido a alcanzar una convicción sobre la conducta que se había enjuiciado" pero "lo importante está con frecuencia en los matices y detalles y unos y otros son a veces difíciles". Para la Sala "la infracción que nos ocupa exige el anuncio de algún mal futuro, injusto y posible, cuya finalidad estuviera encaminada a ejercer presión sobre su destinatario, atemorizándolo y privándolo de su tranquilidad y sosiego".

Para sustentar la condena no basta "una conducta alocada o visceral por parte de un tercero, aunque pueda inquietar a quien la sufra, ni siquiera cuando se le quiera perjudicar de una u otra formar" y en este caso "la recurrente ha incidido muy hábilmente en que la que se consideró probada que llevó a cabo no reflejaba ni un mal mínimamente concreto ni, ligado a ello, que pudiera calificarse que el mismo de injusto".

La Audiencia estima que la expresión 'te vas a enterar' es "muy ambigua". "Como otras muchas palabras hirientes no transmite por sí sola la idea de que se va a desplegar una actuación reprobable, por muy vengativo que pueda ser el propósito. Se puede dañar a otros actuando dentro de la más absoluta legalidad y civismo. Claro está que no cabe estar sólo a la mera literalidad de las palabras", razona.

"Su contexto, los antecedentes y hechos posteriores y el lenguaje no verbal es determinante para saber si se quiere afectar a la tranquilidad o sosiego ajenos y, lo que es más importante para lo que nos ocupa, de qué manera. Nada se ha especificado a este último respecto más allá de que la apelante insultara a la persona a quien hablaba, lo que es un claro indicativo de su ira, pero nada más. A veces", termina, "la frialdad en las palabras es mucho más sugerente e indicativo de la intención real que se tiene y se pretende transmitir".