Javier Ángel Díez Nieto

Hoy me ha sorprendido un video en el que dos personajes infantiles, Epi y Blas, tan recordados por los niños se ve que han crecido y ahora hablan de política. Así, Epi decía voy a vota r a VOX y Blas, el intelectual y amante de la colomfilia (amante de las palomas), le regañaba diciéndole ¡Se inteligente y utiliza el voto útil en los sitios donde elegir un diputado depende menos votos!. Por ello para echar a Sánchez de su colchón nuevo debes votar a otro partido, es decir al Partido Popular. ‘Vamos una verdadera lección de voto útil!. Voto útil que quiere decir no votos a lo que crees y te convenza, sino a quien puede echar a otro aunque este no haga lo que tú consideres conveniente para el gobierno de todos. Y esto me ha sorprendido, aunque debo reconocer que en nuestra casa, Ceuta, solo se han referido a ellos de forma tangencial, llamándolos sucedáneos. Pero que en el fondo es el mismo mensaje.

Pero en el fondo, me han hecho pensar sobre ¿Qué es el voto útil? ¿Aquel que interesadamente le favorece a unos sobre otros para gobernar a su antojo? O ¿Simplemente nos están diciendo que en la guerra todo vale y que nos olvidemos de nuestra libertad de decidir apoyar las ideas de los que nos atraen a todos? Porque en el fondo, simplemente nos están diciendo que como rebaño (ya que tal nos consideran a los futuros votantes), nos olvidemos de nuestros ideales y que apoyemos a aquellos que puedan gobernar con mayoría sobre los demás según sus ideas, no las nuestras. ¡ Increíble...pero cierto!.

Luego…me he puesto a pensar, que si son capaces de dar estos mensajes belicistas intentando decirnos que nos apuntemos al ganador aunque nosotros no ganemos nada ¿Qué piensan de nosotros los peces de sus caladeros? Pues... simplemente que somos irrelevantes para todos ellos y que silenciando nuestra opinión, solo precisan de nuestro apoyo para seguir mandándonos como ellos quieran, es decir…al ostracismo y a la servidumbre silenciosa. ¡Y. Oigan yo me niego a ser simplemente un animal más del rebaño que ellos desean tener!. Aquí recuerdo a aquel político ingles que viendo un inmenso rebaño de ovejas se dijo para sí (…) ¡Que magnifica mayoría!.. ¡Y yo me niego a ser ganado, aunque sea de cuota!.

Pero bueno (…) ¿A quién tiene miedo el Partido Popular? Pues sin duda al partido VOX, a quien ven como aliado y enemigo. Y todos sabemos que no hay peor enemigo que el que tenemos en casa. Y el enemigo es VOX, sin duda alguna. Ya en él, tenemos un nuevo partido emergente que como pintura clara está coloreando los desdibujados tonos de los demás partidos ya instalados cómodamente en la subvencionada opinión pública, conocida por todos y que nos desorientan con su color cada vez más indefinido y descolorido. Y por eso…que aparezca un nuevo partido… no parece que guste a los ya instalados muellemente en los sillones actuales. Lógicamente no han perdido tiempo en abundar epítetos despreciativos sobre sus miembros (…) Racistas, xenófobos, fachas y hasta (…) ¡católicos!... les han llamado.

En fin… que son por decisión de los otros la temible, peligrosa y rechazada extrema derecha. Lo sorprendente es que estos epítetos son ya los clásicos de aquellos que por ejemplo (…) quieren romper la unidad territorial española con sus juventudes más parecidas a las juventudes hitlerianas que a otra cosa o de los que admiran el gobierno venezolano o de los que un avión es síntoma para ellos de grandeza y poder (…) pero eso sí (…) ellos son de izquierdas o al menos eso dicen.

Adscripción que es un dogma de fe para sus acólitos que hacen de sus relativos valores el absoluto de la verdad, por eso (…) y para ellos, todo está permitido siempre que se comulgue con sus ideas, como está intentando hacer el partido, que antes de la censura, defraudo estando en el gobierno y que ahora pide el voto útil siempre que le sea favorable. No es por tanto sorprendente su enfado, repulsa y rechazo a todo aquello que surja diciendo cosas que ellos no son capaces de decir, pero que mucha gente piensa aunque no sea políticamente correcto.

Miren (…) ya para terminar. ! Tanto el muñeco Blas, que sabemos que habla según le dice el marionetista, como al que se expresa hablando de sucedáneos en nuestra casa, les digo (…) que al menos yo (…) ¡Votare a quien me dé la gana y considere que se acerca a mi forma de pensar! Porque creo que la democracia es eso, dejar al libre albedrio de los votantes su voto y no jugar a las interesadas estrategias bélicas de otros. Y después asumir que ganen unos u otros, aceptando las leyes que todos nos dimos para seguir conviviendo en paz. ¡Aunque sea a regañadientes!