CÓMIC

El nuevo gurú del Manga en Ceuta

El nuevo gurú del Manga en Ceuta
Comic manga en el stand de Krispi en la feria del libro
Comic manga en el stand de Krispi en la feria del libro
Dayal Badanmal descubrió el cómic japonés hace solo unos meses, hoy su librería, ‘Krispi’, es la referencia de los ‘otakus’ en Ceuta y él se declara ‘friki’ de este género

Dayal confiesa mientras observa un ejemplar del cómic ‘Death Note’, que daría cualquier cosa por un ‘cuaderno de la muerte’- “Todos lo hemos pensado alguna vez”, admite Dua sin dudarlo. Es una conversación perfectamente normal entre dos fans del manga, el género japonés que causa furor entre los jóvenes de medio mundo. Lo único sorprendente de la escena es que Dayal pasa de los 60 años y Dua tiene cuatro décadas menos. 

Dua empezó a leer cómic japonés los 15 años. Dayal lo descubrió hace solo 8 meses, cuando una madre acudió a su librería, ‘Krispi’, para encargar un cómic manga muy concreto, ‘Naruto’. Él no lo sabia entonces, pero solo unos pocos meses después es un ‘friki’ del manga con mayúsculas, su librería es la nueva referencia para los ’otakus’, los fanáticos de este género nipón y él, Dayal Badanmal, es el nuevo gurú del manga en Ceuta. 

‘Krispi’ se ha convertido en el nuevo refugio de los ‘otakus’, su salvación. Hasta ahora, poder curiosear y elegir entre un montón de títulos era una quimera en Ceuta. Había un par de tiendas donde comprarlos pero solo llegaban un puñado de títulos. “Había que ir fuera o pedirlos por internet, que tardan en llegar o llegan fatal, pero poder entrar en una tienda, mirar y tocar…”, explica Dua, recordando el día que entró a Krispi y se encontró de casualidad todo un enorme abanico de los pequeños cómics manga. 

“Yo hablo de ‘Death Note y se me caen las lágrimas, me encanta, me ha hecho rejuvenecer"

“Una madre me hizo un encargo y yo nunca digo que no y se lo traje. Era este, Naruto, el más normal de todos los que veas aquí y el más normalito para los niños. Yo los tenia ahí y estaba pensando en quitarlos porque me ocupaba sitio y no se vendían”, recuerda Dayal Badanmal, “pero a raíz de ese libro me fui metiendo un poquito,  empecé a meterme en ese mundillo y corrió la voz de que yo los tenía, aunque en realidad no, yo los pedía”, recuerda. Así fueron pasando los meses, la colección de cómics crecía pero llegó uno que lo cambió todo. “Llegó a mis manos ‘Death Note’ y me dio por leerlo y cuando me leí la serie completa estaba ya enganchado”, confiesa. “Luego descubrí el anime y me enganché más y he seguido leyendo y leyendo y leyendo y ya ves la colección que tengo”, muestra orgulloso las decenas de títulos disponibles. “En ocho meses me he convertido en un ‘friki’.

Dua y Dayal muestran sus títulos favoritos
Dua y Dayal muestran sus títulos favoritos

La clave del entusiasmo, dice, está en sus jóvenes clientes, hasta ahora desamparados en una ciudad en la que tardan en calar las modernidades. “Me encanta verles la cara”, confiesa Dayal, “ellos me enseñan a mí y yo les enseño a ellos”. Dua asiente: “Yo antes no podía encontrarlos en Ceuta y cuando vi la tienda me dije, buah, mola”, resume con una expresión que condensa alegría y sorpresa. A sus 21 años, Dua es mayor para la media habitual de los lectores de manga. “No encuentro gente de mi edad que les guste. Empecé a leer manga con 15 años, cuando ya podía buscar por Internet, pero empecé a ver anime los cinco años. Cuando era niña solo podía encontrar a Dragon Ball o Naruto, o Daft Punk, no había muchas opciones y en esta ciudad… Esto es un pueblito al final. Muchas veces si te gusta algo tienes que consumirlo por Internet, pero poder venir aquí y ver que hay más personas como tú, ver que no eres tan rara, mola”.

“Algunos no son para niños, cuando vas a vender un libro hay que saber a quien se lo vendes”, tengo que saber qué edad tiene el niño”.

Dayal podría estar horas hablando de manga. Lo hace con pasión y con un brillo singular en los ojos: “Yo hablo de ‘Death Note y se me caen las lágrimas, me encanta, me ha hecho rejuvenecer, ojalá tuviera yo un cuadernito de esos”, se emociona Dayal mientas posa con el cómic. Dua duda cuál elegir para salir en la foto, teme elegir alguno “demasiado raro”. Y es que, alerta a los padres Dayal Badanmal, conviene informarse antes de qué cómic se quiere, sobre todo si sus hijos son muy pequeños. Aunque parezcan todos iguales, pequeños e inofensivos, con sus portadas aparentemente cándidas, no todos son lo mismo. Ni mucho menos. Los hay para niños y los hay, la mayoría, para chavales más mayores, con escenas eróticas o temáticas de terror, por ejemplo. “Un padre me vino a comprar este, ‘Café liebe’, yo le dije que no, que no era para su hija si era tan pequeña”, dice señalando un título con temática lésbica. “Algunos no son para niños, cuando vas a vender un libro hay que saber a quien se lo vendes”, tengo que saber qué edad tiene el niño”.

Es fácil distinguir un cómic manga. Su pequeño formato de bolsillo, apenas una libreta, y diseñados para ser leídos de atrás hacia delante, a la manera oriental, los hacen inconfundibles. Su precio es, además, relativamente asequible. Entre siete y 17 euros, aunque el afán coleccionista propio de los ‘otakus’ hace que de siete en siete euros se gasten pequeñas fortunas.  

“No sabía que tenías manga, me lo ha dicho mi hija, eres la salvación de los frikis”, se sorprende Patricia, una madre  ‘otaku’ que ha venido con su hija a la feria del libro a la caza de títulos manga. Ellas forman una familia ‘friki’ sin complejos, comparten su pasión por los cómics y la cultura japonesa y tienen claro que su viaje familiar ideal no sería a Eurodisney, como sueñan tantas familias. Su viaje soñado es  sin duda a Japón.

Patricia, como Dua, como tantos frikis ceutíes, se ha sentido a menudo muy sola en Ceuta. Pero hay una luz de esperanza, señala: se palpa en el ambiente que cada vez hay más chicos y chicas que apuntan maneras. Sus cortes de pelo, los flequillos teñidos de azul o la moda nipona se ven de vez en cuando en las calles de la ciudad. Hay brotes ‘otaku’ en Ceuta. Ahora, además, no están tan huérfanos como antes. Hay un nuevo gurú del manga en la ciudad.

El nuevo gurú del Manga en Ceuta