Menores consumió 17,1 millones de las arcas municipales en 2024
La persistente reivindicación del Gobierno de la Ciudad sobre la saturación del servicio de menores por la llegada de menores extranjeros no parece tener demasiada traducción en el gasto que para las arcas públicas supone la atención del colectivo. Las cifras aireadas una y otra vez sobre la saturación de lo centros y la constante reclamación de poner en marcha los traslados son constantes desde el inicio de 2024 hasta hoy. Pero el coste del servicio si bien se ha disparado no lo ha hecho en el mismo porcentaje.
En 2024, según consta en la Memoria del Coste de los Servicios que acompaña a la Cuenta General que aprueba el Pleno de la Asamblea este lunes, la Consejería de Hacienda ha computado 17.128.691,98 euros. La cifra supone el 4,23 por ciento del presupuesto total de la Ciudad y un gasto por ceutí de 190,32 euros.
Quien quiera desatar el populismo y la polémica siempre podrá argumentar que se destinan más recursos económicos a la atención de menores no acompañados -en ese global entran también los ceutíes- que a Ayudas Sociales: 4,03 por ciento del presupuesto y 181,17 euros por ceutí para un total de 16,3 millones de euros. Pero conviene mirar un poco más detalladamente lo que supone ese gasto antes de eso.
Un año antes, en 2023, Hacienda liquido la Cuenta General señalando que la Ciudad Autónoma había gastado en el servicio de menores 13.325.032,49 euros. Esa cantidad en las cuentas de 2023 supuso un gasto por ceutí de 148,06 euros y un 3,52 por ciento del total del presupuesto.
La diferencia, entre ambos totales, el incremento de costes en 2024 para el servicio que atraviesa una saturación crítica fue de 3,8 millones casi clavados. El incremento porcentual del coste en menores fue del 28,57 por ciento. Siendo una crecida importante y elevada no parece encontrar correlación con la enorme crisis y saturación que viven los centros.
El gasto subió menos que lo transferido por el Gobierno Central
Si bien se pasa de esos casi 13,3 millones de euros en 2023 a los 17,1 en 2024. Una diferencia de 3,8 millones que supone un incremento superior cercano al 30 por ciento. Lo cierto es que esa diferencia la enjuagó de sobra el Gobierno Central que aportó 9 millones extras, en dos tandas de 4,5 millones cada una. 5,2 más que el incremento del coste del servicio.
El Ejecutivo de Vivas invirtió buena parte de sus esfuerzos en 2024 para paliar la sobre ocupación de Menores en reclamar dos cosas: la reforma legal que no sólo permitiera sino que hiciera obligatoria la solidaridad interterritorial y que se pudiera así trasladar a los menores de Ceuta a centros de acogida peninsulares con plazas libres mediante un mecanismo ágil y eficaz. Y por otro lado la financiación de los costes extras que estaba asumiendo la Ciudad Autónoma por esa crisis migratoria de menores, mientras lo primero no sucediera.
Al final se han logrado ambas cosas. En 2024, el Gobierno de la Nación transfirió a Ceuta 9 millones en dos tantas de 4,5 millones para cubrir los costes extraordinarios derivados de esa sobre ocupación de los centros por la llegada masiva de menores procedentes de Marruecos. El Ejecutivo sostenía entonces que podía justificar hasta 15 millones de euros de sobre costes.
Los 9 millones transferidos en 2024 por el Estado a Ceuta para esta atención son más de la mitad del presupuesto finalmente gastado en menores en ese ejercicio. Y cubren por ejemplo casi la totalidad del coste de la plantilla que trabaja en los centros: 9,6 millones de euros. Un coste que no ha variado más que en la subida del IPC para los salarios de los trabajadores públicos en los últimos años. Eran 9,4 en 2023.
En 2020 y 2021 el peso del coste del servicio era mayor
Pero cabe pensar que en 2023 tal vez la crisis y la afluencia masiva de menores ya se estaba empezando a notar. En 2020 estalló una pandemia mundial de covid y la frontera se cerró el 13 de marzo. Todas las estadísticas de inmigración se desplomaron de golpe, también las de menores. Ese año, la Ciudad Autónoma cerro sus cuentas consignando un coste para el servicio de menores de 12,44 millones de euros. El coste en personal ascendió ese ejercicio a 8,7 millones de euros. La cantidad es muy similar a la de 2023, con tres años y tres IPC salvajes por el medio.
Tanto así que en 2020 el coste por ceutí en el servicio de menores se quedo en 138,25 euros, pero el porcentaje que representó sobre el total del presupuesto era del 5,27 por ciento. 2 puntos más que en 2024.
Y si alguien tiene en mente que en 2021 en el mes de mayo “Ceuta tuvo el alma en vilo y el corazón en puño” como suele recitar el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, cuando cruzaron la frontera -aún cerrada- unos 14.000 marroquíes, y de ellos unos. 2.000 eran menores, tampoco eso tuvo reflejo en las cuentas.
Ese año, el ejercicio se cerró con un coste en menores de 11,3 millones de euros. 8,9 en costes de personal. Era entonces el 4,78 por ciento del total del presupuesto y le suponía a cada ceutí 125,53 euros.
7 Millones más desde el Estado
El pasado viernes la Conferencia Sectorial que reúne a las Comunidades Autónomas y al Gobierno para hablar de Juventud e Infancia acordó que el Estado realizará una nueva transferencia a las regiones con situaciones de crisis y saturación en sus centros de menores. Las 4 extrapeninsulares: Baleares, Canarias, Melilla y Ceuta.
En total se van a transferir para atender los gastos extras que los menores extranjeros no acompañados estarían provocando en esos servicios 22 millones de euros, de los que a Ceuta llegarían 7 en próximas fechas.
Si se descuenta el coste de personal
Año tras año se repite una constante: el mayor peso en el gasto que realiza la Ciudad Autónoma en el servicio de menores se va a pagar nóminas, al capítulo 1. Incluso en 2024, con el coste disparado -aún pesando menos sobre el total presupuestario que en años precedentes-, el gasto en recursos humanos fue superior a todo. 9,6 de los 17,1 millones de euros totales que costó el servicio.
Significa que para aquellos que sostienen que los menores, siempre los extranjeros, nadie se acuerda nunca que el servicio también está para los autóctonos, cuestan mucho dinero y consumen muchos recursos, debería descontar al menos el gasto en personal que está dimensionado a día de hoy para atender a 27 niños y niñas.
Descontando el coste de personal, los menores (todos, extranjeros y nacionales) consumieron en 2024 7,5 millones de euros, un año antes, en 2023, 3,8 millones. En 2021, 2,35 millones de euros. Y el año de la pandemia 3,65 millones de euros.