ANÁLISIS

La Fundación Interservicios reúne a su Comité Asesor exterior en Madrid

La Fundación Interservicios reúne a su Comité Asesor exterior en Madrid
josé maría campos
Campos es el presidente de la Fundación.

La Fundación Interservicios Ceuta ha reunido en Madrid a su Comité Asesor exterior para avanzar en sus objetivos, entre los que se incluye "el estudio, desarrollo y relanzamiento del régimen económico, fiscal y social de la ciudad de Ceuta; su promoción y defensa de su imagen de Ceuta, su modernización y progreso; y el fomento de la buena vecindad entre Ceuta y las ciudades o territorios adyacentes”.

En la Sala Biblioteca de Warehouse TheHclub de la capital se han dado cita Susana Burgos Mazón, José María Campos Gorriño, José Antonio Cortés Martínez, José Manuel de Luís Esteban, María del Pilar Fernández Olivencia, Adolfo Hernández Lafuente, Javier Jiménez-Ugarte Hernández, Julio Revilla Saavedra, Miguel Vicente-Almazán y Pérez de Petinto y el presidente, José María Campos Martínez. Como invitados estuvieron presentes Víctor Redondo Sierra y José Carretero Rivero.

Se trata de personas con distintos perfiles profesionales (desde abogados a inspectores de Hacienda pasando por una periodista o una especialista en protocolo y desde economistas a empresarios, notario, profesores e incluso un embajador) que aportarán "opiniones tan fundamentadas como interesantes para tratar de la situación real de Ceuta en estos momentos".

Cada uno hará un trabajo titulado 'Ceuta vista desde el exterior' para "tener una visión exacta de cómo se ve desde el resto de España a la ciudad autónoma, porque seguro que será una sorpresa y habrá que actuar en consecuencia".

Ceuta fue el tema de debate y cambio de impresiones, haciéndose especial hincapié "en la difícil situación que atraviesa la ciudad, sobre todo desde la avalancha de inmigrantes del pasado mes de mayo que fue propiciada por Marruecos, como un escalón más de su estrategia para arruinar económicamente a Ceuta, lo que apoyaría su histórica reivindicación de la ciudad".

En dicho contexto se analizaron "los distintos escalones auspiciados por un país que dice ser amigo, desde el cierre de la Aduana de Melilla, la cancelación del comercio atípico, la prohibición de paso a funcionarios propios, eliminación del aprovisionamiento de pescado, supresión de la Operación Paso del Estrecho e incluso el cierre de la frontera que tantos perjuicios está causando a un lado y otro del citado paso fronterizo, culminando todo en la citada avalancha de inmigrantes mayores y menores que fue frenada por el Ejército español y las fuerzas de orden público". Las intervenciones de los asistentes fueron "tan numerosas como interesantes".

Resultó sobre todo instructivo el estudio por todos los participantes de las consecuencias económicas y sociales de la avalancha mencionada de marroquíes, no solo en lo referente a la difícil situación que corren las empresas locales, sino también al ambiente de inseguridad y abandono en que se encuentra la población de la ciudad autónoma sin perspectivas de soluciones.

Se analizaron igualmente "las ventajas que ofrecía la europea ciudad de Ceuta a Marruecos y que no se destacan lo suficiente, como ser un medio de vida para el norte del país magrebí, atención hospitalaria por un costo de al menos millón y medio de euros, educación, atención a menores no acompañados con un costo también de millones, trabajo a transfronterizos, inversiones inmobiliarias en la costa hasta Martil, colaboración en la Operación Paso del Estrecho y, desde luego, el paso de turistas internacionales hacia Marruecos".

El futuro fue igualmente analizado en el encuentro y hubo coincidencia en que "es preciso cambiar la estrategia con Marruecos y dotar a Ceuta de unas condiciones que le permitan vivir de forma independiente y con medios, lo que exigirá la atención de España, pero también de la Unión Europea". Se estudió "la necesidad de conseguir el arraigo de los residentes analizando el problema de fondo que lo impide, el cambio de modelo económico que debe fomentar la iniciativa privada para atraer empresas y que la ciudad no intervenga en actividades empresariales".

En lo referente a la Unión Europea, se destacó que "debe anularse la excepción en vigor al Tratado de Schengen para que Ceuta se integre de pleno derecho en dicho territorio, incorporándose igualmente a la Unión Aduanera, aunque conservando el régimen fiscal por su carácter ultraperiférico, aún no reconocido". Lo que concitó la sorpresa, generando el estupor generalizado, fue "comentar el régimen fiscal de Ceuta por lo desconocido que es incluso para algunas personas y empresas relacionadas por motivos familiares con la ciudad. Por ello, tras comentar brevemente sus ventajas para compañías o particulares no residentes, se acordó que la Fundación realizara un esfuerzo para dar a conocer a despachos profesionales, editoras de temas jurídicos y particulares, dicho régimen jurídico con sus aspectos positivos y carencias".

La Fundación Interservicios reúne a su Comité Asesor exterior en Madrid