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Sánchez ante el Congreso: “No aceptamos que se hable de Ceuta y Melilla como ciudades ocupadas”

Sánchez ante el Congreso: “No aceptamos que se hable de Ceuta y Melilla como ciudades ocupadas”
Intervención de Pedro Sánchez en el Congreso sobre el acuerdo alcanzado con Marruecos
El presidente reafirma la hoja de ruta con Marruecos para crear aduanas comerciales en Ceuta y Melilla y cambiar los modelos económicos de ambas ciudades con inversiones

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles ante el Pleno del Congreso de los Diputados para repasar la cumbre europea de la pasada semana y también para explicar los acuerdos alcanzados con Marruecos. No ha habido nada especial o significativamente nuevo en este último apartado, pero sí declaraciones contundentes que vienen a reafirmar el compromiso adquirido entre ambos países para que Ceuta, y también Melilla, tengan una aduana comercial, quizás una de las medidas más importantes que se derivan de las nuevas relaciones con Marruecos.

Sánchez ha sido contundente en el lenguaje al repasar lo que viene con Marruecos. Así al repasar los puntos principales del acuerdo, el tercero, es el “compromiso de respeto mutuo”. Eso incluye “evitar todo aquello que sabemos que ofende a la otra parte”, de España hacia Marruecos, pero también en dirección contraria. Así, Sánchez ha afirmado taxativamente: “Nosotros no aceptamos que se hable de Ceuta y Melilla como ciudades ocupadas, porque son territorio español, europeo, internacionalmente reconocido, así lo quise subrayar en mi visita a ambas ciudades. Pero también hay que entender que Marruecos merece la misma consideración cuando hablamos de los asuntos que a ellos les preocupan”.

“La declaración conjunta construye un sistema de garantías, para empezar, sobre nuestra integridad territorial. Le dije y lo dije ante el Rey Mohamed VI y también en mi comparecencia en Marruecos y lo repito hoy aquí: La soberanía española sobre Ceuta y Melilla está fuera de toda duda, como cualquier otra parte del territorio nacional. La buena vecindad debe implicar un modelo de normalidad beneficioso para todos. Las dos ciudades autónomas no pueden vivir y desarrollarse con la presión de la excepcionalidad permanente y la precariedad.”, ha continuado Sánchez.

Qué implica eso, lo que el propio Sánchez se ha encargado de recordar que manifestó y acordó con el Rey Mohamed VI en su encuentro en Rabat, “que las aduanas en Ceuta y Melilla funcionen en régimen de expedición comercial. Comercio regular, regulado, transparente y conforme a los más exigentes estándares internacionales es la mejor manera de que no vuelva el comercio atípico”.

Y eso ha insinuado el presidente que servirá para que se desarrollen empresas a ambos lados de la frontera y que Ceuta y Melilla sean puerta de entrada al comercio con Marruecos y el resto de África.

Pero la aduana comercial no es una poción mágica que resuelva todos los problemas. Por eso Sánchez ha insistido en que junto a eso, hacen falta más cosas, las mismas que ya había esbozado antes el presidente y sobre las que se sigue trabajando en el contexto del Plan Estratégico: mayor presencia de la Administración General del Estado en las dos ciudades, la frontera inteligente e inversiones asociadas a todo ese nuevo modelo económico que se quiere hacer despegar y que debe alumbrar “un futuro esperanzador para los habitantes de ambas ciudades autónomas que ha empezado ya a materializarse”, en palabras de Sánchez.

Y esa agenda ha anunciado el presidente que va a “acelerar el ritmo”, aunque de momento, la reunión celebrada ayer entre Madrid y Rabat para abordar los aspectos más técnicos de la normalización de la frontera concluyera sin avances significativos.

Sánchez ha repasado también el resto del acuerdo, reafirmando la posición sobre el Sahara, y situándola en el marco de la comunidad internacional. Su postura, la de España es la misma que ya tenía Francia, que tiene ahora Estados Unidos o Alemania y que va a tener también Italia, por ejemplo. Y sigue supeditada a que ambas partes alcancen un acuerdo bajo la tutela de la ONU, pero el presidente ha repetido ese “más creíble” que ha desatado la polvareda en referencia a la propuesta de Marruecos para la resolución del conflicto.

El presidente ha anunciado además que reactivará el grupo de trabajo sobre la delimitación de aguas en el Atlántico con la participación de Canarias, después de 15 años sin reunirse y que las relaciones con Marruecos ya da frutos en materia de control migratorio.

Sánchez ante el Congreso: “No aceptamos que se hable de Ceuta y Melilla como ciudades ocupadas”