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VOX intenta en el Congreso dar a Solidaridad el peso que no le conceden las urnas en las empresas

VOX intenta en el Congreso dar a Solidaridad el peso que no le conceden las urnas en las empresas
Teresa López posa con mascarilla en el Coingreso de los Diputados. Foto VOX
López en su escaño del Congreso./archivo

La diputada por Ceuta de VOX, Teresa López ha defendido este miércoles en el Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley (PNL) que, según ha explicado la formación en un comunicado, pretendía “acabar con el monopolio de Comisiones Obreras y UGT” en la representación sindical. El objetivo era “llevar la pluralidad al sindicalismo”. La fórmula ideada era pedir una reforma de los artículos 6 y 7 de la Ley de Libertad Sindical. La propuesta ha sido rechazada por la izquierda y el PP se ha abstenido en la votación.

Esa Ley de Libertad Sindical otorga determinados privilegios o premios en la representación de los trabajadores en determinados órganos institucionales en función de la representatividad que obtengan en las elecciones sindicales en empresas y sectores. Son unos listones contra los que también viene luchando denodadamente CSIF desde hace años, si bien lo hace por apurar los pocos puntos porcentuales que le quedan para superar los umbrales y sentarse de tú a tú en algunos ámbitos de negociación con Comisiones y UGT.

En la actualidad se considera que son sindicatos con mayor representatividad quienes superen un 10 por ciento de los delegados en el ámbito nacional o un 15 en el autonómico. Cifras al alcance de Comisiones y UGT, pero a las que difícilmente llegan otros sindicatos especializados en gremios o de reciente implantación como Solidaridad, el sindicato creado por el partido VOX, que en sus inicios se declaró abiertamente antisindical. Como bien recuerda el partido, son las dos centrales las que “tienen una singular posición jurídica a efectos, tanto de participación institucional como de acción sindical”. 

López ha apuntado que “muchas organizaciones sindicales llevan años reivindicando la necesaria modificación de la Ley Orgánica de Libertad Sindical”. Contra los porcentajes o para superarlos la propuesta sería la del concepto de “suficiente representatividad”, tanto en ámbitos territoriales como funcionales. Eso abriría la puerta a que otros sindicatos con menor representación otorgada por las urnas en las empresas tuvieran el mismo poder que quienes acostumbran a ganar elecciones sindicales.

“Lo cierto es que, pese a que UGT y Comisiones Obreras son considerados los sindicatos más representativos en orden al porcentaje exigido actualmente, son muchos los trabajadores que no están afiliados ni se sienten representados por estos. Pero sí se sienten representados por otros sindicatos a los que se ignora a nivel institucional y en el marco del diálogo social, y no lo digo yo, es así como se pronunció uno de los portavoces de la Plataforma Sindical Plural hace no mucho”, ha argumentado López. El punto débil de ese argumento es que al final cuestiona los resultados de las elecciones sindicales y si de UGT y Comisiones, de largo los que más delegados tienen en todo el país y en prácticamente todos los sectores, se puede decir que no representan a muchos trabajadores que no los sientes o se afilian, el desapego con otras siglas que obtienen peores resultados sería, bajo la misma lógica, aún mayor.

Aún así, la diputada no ha abierto un debate nuevo, sino uno existente ya hace tiempo por sindicatos minoritarios. “En aras de garantizar los derechos contemplados en los artículos 14 y 28 de la Constitución Española”, ha argumentado López, su partido quería que el Congreso instara al Gobierno a revisar los criterios que otorgan la singular posición jurídica de ventaja del sindicato “más representativo”, para rebajar ese listo del 10 y 15 por ciento de los delegados a tan sólo el 5 por ciento de los votos electorales, tanto en los ámbitos estatal y autonómico como en el ámbito funcional específico, primando por tanto el criterio de “suficiente representatividad”. Dice VOX, además que así es como se hace en otros países europeos. De facto, la propuesta propone abrir la puerta a que Solidaridad obtuviera esa singular posición jurídica que a día de hoy, tal vez por su juventud o tal vez por otros motivos, no le han concedido los votos de los trabajadores.

VOX intenta en el Congreso dar a Solidaridad el peso que no le conceden las urnas en las empresas