PASO DEL ESTRECHO

La fase retorno y los desorbitados tiempos de espera para cruzar a Ceuta

La fase retorno y los desorbitados tiempos de espera para cruzar a Ceuta
Numerosos viajeros, en la zona de embarque del puerto
Numerosos viajeros, esperando en la zona de embarque del puerto
Mientras las autoridades locales ejercen aquí un buen control sobre el flujo de viajeros, la situación en suelo marroquí es de colapso total

Entre doce y dieciséis horas: es el tiempo aproximado que han tardado la mayoría de los viajeros de la OPE en pisar suelo español. La estampa de la zona portuaria -de tranquilidad (casi) absoluta- contrasta sobremanera con la situación vivida al otro lado de la divisoria. Allí, las autoridades están teniendo serios problemas para gestionar una fase retorno que, por momentos, parece estar poniendo a prueba la capacidad operativa de nuestro país vecino, donde miles de vehículos aguardan pacientemente su turno para cruzar a nuestra ciudad.

Ayer, durante nuestra breve estancia en el puerto, tuvimos la oportunidad de conversar con algunos viajeros mientras estos esperaban para subir a bordo de los ferrys con rumbo a Algeciras. Entre todos ellos, una queja generalizada: la mala gestión de Marruecos. Las ingentes colas de automóviles registradas en Castillejos dan buena cuenta de ello.

Anuar, Yusef y Ahmed: más de medio día para cruzar

Anuar, padre de familia, ha pasado algo más de tres semanas en Marruecos en compañía de sus dos hijos, Yusef y Ahmed. Tras unas agradables vacaciones en su país natal, toca regresar a Tarragona, donde Anuar se desempeña como fontanero. La familia vivió un auténtico calvario antes de lograr atravesar el perímetro fronterizo. A la pregunta de si merece la pena trasladarse en coche desde tan lejos, Anuar lo tiene claro: "Cada vez, menos". Y es que, a pesar de contar con un vehículo amplio y bien equipado, el cabeza de familia aseguraba que "es un sufrimiento, sobre todo, para los niños. El año que viene, cogeremos el avión", sentenciaba.

Anuar, Yusef y Ahmed, en el interior de su coche
Anuar, Yusef y Ahmed, en el interior de su furgoneta

Salma e Ismael: catorce largas horas de cola

Salma e Ismael son hermanos. Ambos se dirigían a Madrid. Ayer, aseguraban haber tardado alrededor de catorce horas en pisar Ceuta. "La situación fue casi de supervivencia", decía Salma. Apenas sin comer, durmiendo (a ratos) en el coche y haciendo sus necesidades en el monte: "un horror", afirmaba. Sin embargo, a pesar del mal trago, los jóvenes consideraban que el viaje había merecido la pena. "Había que ir a ver a la familia", concluyeron.

Varios viajeros, fuera de sus vehículos
Varios viajeros, fuera de sus vehículos

La labor de las autoridades ceutíes, clave para aliviar la situación

Visto lo visto, una cosa parece clara: aunque esté lejos de ser perfecto, el plan diseñado por los miembros del comité asesor de la OPE ha funcionado correctamente. En este sentido, el trabajo de los distintos integrantes de los operativos que se han ido sucediendo a lo largo del período estival ha sido, cuanto menos, elogiable.

Desde la señalización dispuesta a lo largo de todo el recorrido entre la frontera y el puerto hasta la habilitación de los muelles de Poniente y La Puntilla, pasando por las rotaciones extraordinarias de las navieras, todo ha servido para sumar y controlar una OPE que, a buen seguro, será recordada por su buena organización.

A propósito de esto último, resulta importante recordar, además, que la Ciudad proveyó de bebidas, aseos, carpas, primeros auxilios y demás comodidades a los miles de desplazados que han pasado por aquí durante los dos últimos meses, cosa que contrasta con lo que se ha vivido en Marruecos.

La fase retorno y los desorbitados tiempos de espera para cruzar a Ceuta