Días de vendaval


Días de vendaval
Mañana agitada, bueno, agitada son todas, sólo que hoy ha sido un poco más movida: Mujeres esperándonos como siempre y el teléfono que no para de sonar. He dejado a Rocío en la sede y con toda la documentación y el informe de una trabajadora social me he dirigido al Ministerio de Educación. Hay que escolarizar [...]


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Mañana agitada, bueno, agitada son todas, sólo que hoy ha sido un poco más movida: Mujeres esperándonos como siempre y el teléfono que no para de sonar. He dejado a Rocío en la sede y con toda la documentación y el informe de una trabajadora social me he dirigido al Ministerio de Educación.

Hay que escolarizar a un niño, hay que escolarizar a muchos, pero no está en nuestras manos,  lo sé. Aún así quemaré los últimos cartuchos y todos los contactos para conseguirlo. Pero este  niño  que no es especial,  que no es mejor ni peor que ninguno tiene a una  hermana  que anda en el cole legalmente y él se ha quedado en una tierra de nadie por la edad.

No quiero que crezca pensando que no tiene las mismas oportunidades que su hermana.

Visita al Ministerio, no estaba @kme, así que he tenido que esperar media hora en una sala fría, llenita de puertas y pasillos. Me ha recibido un señor mayor, mayor de aspecto y de ideas, con el gesto fruncido, me ha atendido en el pasillo y me ha dicho que no antes de que empezara a hablar…… Javier, que reconoce mi voz y se asoma con mirada cómplice por si necesito ayuda, entiendo sus ojos y mentalmente se lo agradezco.

Al hombre del gesto hosco le he sonreído, le he mostrado los informes, la documentación y  él me ha remitido al Ayuntamiento.  Sin dejar de sonreír he asaltado su despacho y he desplegado “los papeles”…
Estaba enfadado y nervioso, a punto de echarme, ha llamado a su secretario, yo  con la mejor de mis sonrisas le he dicho que el señor Melgar me ha autorizado.
El cambio ha sido tan profundo que no me lo creía. Ha recogido la documentación, la ha colocado en primer lugar y hasta me  ha sonreído.

Me he ido a ver a Javier, para darle dos besos y ver como anda, me ha contado que Gema llegó antes que yo y la tuvo también, la he imaginado  allí, pequeña, delgada y menuda, con la determinación en el gesto y el convencimiento que hace lo debido. He recordado que mañana tenemos una caña pendiente para contarnos las penas de nuestras mujeres o para reírnos un poco de todo y hablar del partido, ella fue una de las expulsadas.

Al llegar a la sede estaba Antonio Fuentes esperándome, nos conocimos hace quince días, el aterrizó en Ceuta, coincidimos en la presentación de un libro y nos fuimos de cañas. Viene  verme a menudo por la sede, creo que le gusta el trasiego de mujeres y de historias, y vernos actuar, reír o llorar con ellas. Estaba con Paloma y con Rocío, tenía los ojos alegres mientras me contaba como un chaval se iba contento con una mochila para el cole. Paloma gestionaba mil cosas a la vez en su rato del desayuno. Antonio traía la biografía musical de mi primo. Nos ha acompañado un buen rato.

Después me he quedado sola, preparaba un informe cuando en la Ser sonaba Carracao, el asesor del Delegado, hablando de la mala infraestructura de los autobuses de Ceuta, criticando al Gobierno de la Ciudad…  Cada palabra suya parecía mía, no he dejado de darle la razón, soy usuaria de trasporte público y sé las dosis de estoicismo que tenemos los usuarios. Pero no entiendo que sea él y no Inmaculada, la portavoz, el que denuncie estas cosas, más que nada porque ella está refundada en las urnas y se supone que ante la ciudadanía es quien nos representa.

En el buzón de casa, al llegar,  una carta del Partido aceptaba a Pablo, mi hijo como militonto, diez meses después de haberlo solicitado.


Posted originally: 2009-09-15 22:38:50

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