El MDyC propondrá a EMVICESA la regularización de las viviendas del Patrimonio Municipal


El MDyC propondrá a EMVICESA la regularización de las viviendas del Patrimonio Municipal

- Son las promociones de Juan XXIII, Príncipe Felipe, Juan Carlos I

- Recuerdan que ya se aprobó en el PLeno de la Asamblea y, además, son domicilio habitual y en muchos casos desde hace más de treinta años

El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) no comprende que “después de dieciséis años de aprobado por el pleno municipal la regularización de la ocupación de las viviendas de promoción pública por aquellas familias que sin tener el título jurídico suficiente si tienen una serie de condiciones para habitarla no se haya normalizado su situación”. “Tan solo la desidia, la inacción y la incompetencia del Desgobierno del señor Vivas explican que no se haya procedido a realizar ni un solo expediente para arreglar una situación que en algunos casos alcanzan los treinta años”, barajan.

En esta legislatura, reuerdan, ha debido aprobarse un nuevo acuerdo para que se lleve a cabo esta ordenación de la ocupación de estas promociones, “puesto que su ineptitud y su falta de compromiso con los y las ceutíes le hacen no poner en marcha los acuerdos plenarios, acuerdos que son mandatos para cualquier ejecutivo menos para esta Corte de los Milagros que su incapacidad hace que se incumplan sistemáticamente”.

Para el MDyC la situación puede solucionarse de una forma sencilla “si existe voluntad política, que es lo que el Gobierno de Vivas no tiene, pues ni ha puesto los medios económicos, ni técnicos ni personales para afrontar el problema y son bastantes las familias que se encuentran en esta situación, ni tiene la intención de buscar una salida a estos cientos de familias que no pueden acceder a tener legalmente su vivienda”.

Desde el MDyC propondrán en el próximo Consejo de Administración de EMVICESA, la puesta en marcha de este acuerdo y que se facilite a las familias, que cumplen los requisitos que el acuerdo plenario exige, la regularización de sus viviendas, una vivienda que es su domicilio habitual y en muchos casos desde hace más de treinta años, pero que la incuria de este presunto ejecutivo les condena al más absoluto de los abandonos.