Las carreras tecnológicas también son cosas de chicas


Las carreras tecnológicas también son cosas de chicas

- El Centro Asesor de la Mujer llevó a cabo el Programa Diana, centrado en combatir estereotipos de género, en el CEIP Valle Inclán

- Más de un centenar de escolares participaron en estos talleres, incluidos en la quinta edición de la Escuela de Empoderamiento

Las tecnologías no se libran del machismo. Las aulas de las carreras tecnológicas son una buena prueba de ello, un estereotipo más contra el que debemos luchar recordando que la formación tecnológica es también cosa de chicas y una de las vñías más seguras para hacerse un hueco en el mercado laboral. Por ello, desde la Consejería de Asuntos Sociales e Igualdad, mediante el Centro Asesor de la Mujer (CAM), ha desarrollado un programa en el colegio de educación infantil y primaria Valle Inclán centrado en combatir estereotipos de género e incentivar la presencia de niñas y mujeres jóvenes en las carreras tecnológicas han participado un centenar de escolares.

En concreto, ha sido 111 los que han pasado por los cuatro talleres desarrollados en el marco de una acción de formación y sensibilización en género al colectivo infantil y juvenil que está recogida en el programa de la quinta edición de la Escuela de Empoderamiento Antonia Castillo y que es fruto de la colaboración entre el Instituto de la Mujer y la Ciudad Autónoma, que cuentan para ello con financiación del Fondo Social Europeo.

Esta actividad se desarrolló a finales de abril, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de las niñas en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), una iniciativa respaldada por los estados miembros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) con el objetivo de crear un entorno mundial que aliente y dé poder efectivo a niñas y mujeres jóvenes para optar por estudios relacionados con las TIC.

El Programa Diana propone, por una parte, realizar en centros educativos intervenciones que rompan con los estereotipos de género aprovechando el potencial de la programación para fomentar la creatividad, el desarrollo de pensamiento lógico y abstracto, el trabajo en equipo y la resolución de problemas. Además, pone a disposición de la comunidad educativa el material didáctico para la realización de actividades de programación con el alumnado teniendo presente el enfoque de género.

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