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Un diputado de VOX pide dedicación exclusiva para cobrar igual que de policía, casi el triple que la dieta actual

Un diputado de VOX pide dedicación exclusiva para cobrar igual que de policía, casi el triple que la dieta actual
Francisco José Ruiz, diputado de VOX, en la playa de San Amaro durante la suelta de una tortuga./archivo
Francisco José Ruiz, diputado de VOX, en la playa de San Amaro durante la suelta de una tortuga./archivo  

El diputado de VOX, Francisco José Ruiz, el número tres en las listas con las que la formación concurrió a las pasadas Elecciones Municipales del mes de mayo, solicitó mediante escrito oficial dirigido al presidente, Juan Vivas, que “por encontrarme en la situación de servicios especiales con dedicación exclusiva, me sea concedido en mi condición de diputado electo de la Asamblea de la Ciudad de Ceuta la consideración legal de Diputado en situación de dedicación exclusiva”, según se recoge en el escrito al que ha tenido acceso ceutaldia.com.

Pide además que esa “dedicación exclusiva” sea reconocida desde el “15 de junio de 2019” con sus derechos correspondientes. La petición se cursó el pasado 19 de julio.

Si se le otorga esa condición, todos los funcionarios de cualquier administración que tienen asiento como electos en la Asamblea de la Ciudad Autónoma de Ceuta como diputados rasos, podrían realizar la misma petición y obtener la misma condición de diputado con dedicación exclusiva y pasar a percibir en lugar de los 1.300 euros de la dieta, o 1.550 (aproximadamente) en el caso de los portavoces, a cobrar lo mismo que perciban en su puesto de funcionario y renunciar a su trabajo en la Administración para dedicarse exclusivamente a su labor parlamentaria

Según han confirmado diversas fuentes de la propia Asamblea, la petición ha recaído en manos de la Secretaría de la Ciudad Autónoma para que informe sobre si la petición planteada por el diputado tiene encaje legal y hasta la fecha no hay informe emitido al respecto.

La aspiración del diputado de VOX supondría incrementar de forma considerable el coste de su asiento en la Asamblea para las arcas públicas.

Hoy por hoy los diputados rasos –todos los de la oposición, menos los portavoces, y los que no desempeñan ningún cargo institucional, como consejero o vicepresidenta de mesa–, perciben tan sólo una dieta por asistencia a los Plenos que asciende a unos 1.300 euros mensuales y que es eso, una dieta, no un salario, y por tanto, no cotizan en la Seguridad Social. Ninguno, ni en esta legislatura, ni en las anteriores, ha tenido la condición de ‘dedicación exclusiva’, como pide el de VOX, ya que la misma no está contemplada en el reglamento de la Asamblea. De salir adelante su petición supondría que pasaría a cobrar lo mismo que percibía como Policía Nacional, aproximadamente el triple de esos 1.300 euros, según diversas consultas realizadas por este diario, y con sus cuotas correspondientes de la Seguridad Social, hoy inexistentes, que también asumiría la Ciudad Autónoma.

La dedicación exclusiva que pide el diputado de VOX, en la práctica ya la ostenta, al ser incompatible su función como diputado con su labor como policía y estar obligado legalmente a no poder ejercer su trabajo como funcionario, como sí pueden otros compañeros en la Asamblea de su mismo grupo o de otros.

El Reglamento de la Asamblea no contempla esa figura para los concejales electos, aunque ya estuvo a punto de incluirse durante la pasada legislatura. Hay comprometida una reforma del mismo que debe completarse antes de 6 meses

Pero no sólo eso, si se considera que lleva razón en sus planteamientos y se le otorga esa condición, todos los funcionarios de cualquier administración que tienen asiento como electos en la Asamblea de la Ciudad Autónoma de Ceuta como diputados rasos, podrían realizar la misma petición y obtener la misma condición de diputado con dedicación exclusiva y pasar a percibir en lugar de los 1.300 euros de la dieta, o 1.550 (aproximadamente) en el caso de los portavoces, a cobrar lo mismo que perciban en su puesto de funcionario y renunciar a su trabajo en la Administración para dedicarse exclusivamente a su labor parlamentaria. Al menos dos del Grupo Parlamentario Socialista y otros cuatro de VOX, incluido el propio Francisco José Ruíz. La Ley establece con carácter general límites al número de concejales que podrían tener dedicación exclusiva. En el caso de Ceuta, una población entre los 50.000 y los 100.000 habitantes un límite máximo de 15 diputados con dedicación exclusiva, como se recoge en la propia argumentación realizada por el diputado de VOX.

Más aún, habría otra derivada a considerar y que seguramente genere debate, en el caso de que el diputado de VOX obtuviera el plácet del Gobierno para su dedicación exclusiva. En la teoría y en el espíritu del funcionamiento de los grupos parlamentarios en la Asamblea, los asesores, una pléyade esta legislatura, que se han incrementado hasta 25, tantos como diputados, están pensados para cubrir esa falta de dedicación exclusiva de los concejales y realizar trabajo de carga política para sus correspondientes grupos parlamentarios.

Durante la pasada legislatura, el PP en el Ayuntamiento de Ávila, tras 23 años de mayoría absoluta, necesitaba el apoyo de la oposición para gobernar y utilizó esta figura de la dedicación exclusiva como arma negociadora, optando por concederla

El problema es que el Reglamento de la Asamblea no contempla esa figura para los concejales electos. “Estuvo a punto de incluirse en la última reforma realizada durante la legislatura pasada, pero a última hora se cayó del texto”, ha recordado uno de los implicados en aquella reforma a Ceutaldia.com. En aquel entonces se pretendía otorgar a los grupos parlamentarios la posibilidad de contar con un solo diputado con dedicación exclusiva por grupo.

La mayoría de personas con conocimiento de la petición realizada por el diputado de VOX consultadas por este diario coinciden en señalar que para dar satisfacción a su petición, hoy por hoy, se haría necesario reformar el reglamento de la Asamblea de la Ciudad. Una reforma que en teoría está abierta y que debe estar completada en menos de 6 meses, como se acordó al hilo del debate y votación posterior de la enmienda del PP, suscitado por la petición del MDyC para que el Pleno recuperara competencias en materia de contratación y recursos humanos que ahora tiene en exclusiva el Consejo de Gobierno.

La figura del concejal con dedicación exclusiva está contemplada y en uso en un buen número de Ayuntamientos, y no es la primera vez que su inclusión en el funcionamiento de municipios genera controversia. Sin ir más lejos, durante la pasada legislatura, el PP en el Ayuntamiento de Ávila ya usó esta figura como caramelo para la oposición, de la que por primera vez, tras 23 años con mayoría absoluta, necesitaba su apoyo.

Argumentación legal

Todo eso a grandes rasgos y de manera simplificada con el ánimo de facilitar la comprensión del asunto al lector, puesto que en realidad, la aspiración planteada por el diputado de VOX tiene ramificaciones algo más complejas, como la de los trienios que tuviera reconocidos en su caso como policía nacional o en otros como funcionarios de la administración en sus diversas áreas y puestos, que seguirían pagando la Administración General del Estado y no la Ciudad Autónoma de Ceuta.

En la petición realizada por el diputado se argumenta desde un punto de vista legal la condición de diputado con dedicación exclusiva citando precisamente el Reglamento de la Asamblea de la Ciudad y sus sucesivas reformas, pero también la Ley General de las Administraciones Públicas, los reglamentos de la Policía Nacional, la de Régimen Local e incluso el Código Civil, mención incluida al preámbulo del mismo en 1974, antes de la Constitución.

Esa figura está reconocida y en uso en un buen número de Ayuntamientos. Y en el rosario de artículos legales citados por el de VOX en su petición se apela además a que, en parte, la situación ya se permitió en su día, cuando en la legislatura 2003-2007 se reformó el reglamento en 2004 para permitir que los diputados que eran funcionarios de la Ciudad Autónoma pudieran complementar su dieta de diputado con la percepción no sólo de sus trienios sino de sus complementos específicos, caso de la entonces portavoz socialista, Toñi Palomo. Un artículo que se tiró abajo del reglamento en la reforma posterior en la siguiente legislatura, pero que sin el complemento específico y con carácter general, su espíritu ha seguido más o menos presente en el reglamento hasta hoy, incluido el intento de incluir esa figura, la del diputado con dedicación exclusiva durante la pasada legislatura.

Lo que pide el de VOX no es ningún invento, su figura existe, pero en la práctica supone cambiar a fondo el espíritu con el que ha venido funcionando la Asamblea, y apostar por una profesionalización de los diputados, que hasta hoy, salvo los del Gobierno, mantienen su actividad laboral privada o pública al cobrar tan sólo una dieta por asistencia al Pleno, ni tan siquiera la participación en los Consejos de Administración o las diversas comisiones informativas llevan aparejado ningún pago o dieta por la asistencia a sus reuniones.

Unos 1.300 euros al mes, 1.550 en el caso de los portavoces, por asistir a dos plenos mensuales, más los extraordinarios, a veces coincidentes en el día con los ordinarios, y el trabajo que conlleve preparar los puntos del orden del día y las propuestas, para cuyo desarrollo los grupos parlamentarios cuentan con asesores a sueldo de la Ciudad Autónoma.

¿Ayuntamiento o Comunidad Autónoma?

El asunto, como casi todos los que tienen que ver con las normas que regulan el funcionamiento del Gobierno o de la Asamblea, vuelve a poner encima de la mesa la eterna disputa de pareceres y legal para determinar si Ceuta, su Gobierno y su Asamblea, pueden funcionar como una comunidad autómoma o deben hacerlo como lo que realmente elijen los ciudadanos cuando votan, ayuntamiento.

Así en los propios artículos legales citados por el peticionario de VOX se puede rastrear igualmente el asunto y la eterna discrepancia. Algo que a buen seguro condicionará también la decisión final que se tome con respecto a la petición.