PASÓ DE TODO

Vivas comparece este viernes ante los micrófonos de los medios después de 2 meses sin atender preguntas

Vivas comparece este viernes ante los micrófonos de los medios después de 2 meses sin atender preguntas
Vivas en la sala de prensa el pasado 24 de febrero./archivo
Vivas en la sala de prensa el pasado 24 de febrero./archivo  

Parece que fue ayer cuando usted vio a Vivas en los medios de comunicación, y pudo ser, porque el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta ha mantenido una intensa agenda pública, llena de actos, en los que ha dado la mano, recibido en su despacho o en el Salón del Trono o ha presidido el palco de autoridades de la Semana Santa, pero no, usted no habrá oído, ni leído declaración alguna del presidente ante asuntos de actualidad desde hace nada menos que dos meses. Este viernes los medios estamos convocados a un habitual –en otros tiempos- ‘canutazo’ con el presidente. Será a las 11 de la mañana en la plaza de Nelson Mandela, justo antes de participar en la clausura de la Semana Cultural del Colegio de La Inmaculada. Para los medios, después de dos meses ha reservado una media hora, de pie.

Pareciera que no ha pasado nada, o que no se acumulan las preguntas sobre asuntos de actualidad al máximo responsable del Gobierno Local.

El presidente del Gobierno compareció ante los medios por última vez el pasado 24 de febrero. Lo hizo entonces en la sala de prensa, fue un viernes, y entonces afirmó que “nunca tuvo pruebas de corrupción con las VPO”, y el propio presidente usó en aquella comparecencia la expresión “runrún” –la misma que usó la jueza Lucini en su auto de levantamiento del secreto de sumario- sobre lo que sucedía con las viviendas, a él también le había llegado.

Aquel viernes el Caso Emvicesa acababa de estallar como quien dice, desde el miércoles de la semana anterior su ex viceconsejero de Vivienda y gerente de Emvicesa durante años, Antonio López, dormía –lo sigue haciendo- en prisión investigado por delitos de corrupción. Un día antes sus consejeras, Susana Román y Rabea Mohamed, habían presentado su dimisión irrevocable. El caso iba entonces por 24 detenidos-investigados y 4 encarcelados. Desde entonces silencio presidencial. Ni una pregunta lanzada, ni una pregunta contestada. No ha habido ocasión.

El presidente se ha guardado de ponerse a tiro. Ni tan siquiera cuando la oposición en bloque clamó el cese de los sustitutos de  Román y Mohamed, Kissy Chandiramani y Javier Celaya, al ser consejeros no electos y aparecer una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en la que –como todas las anteriores- le daba la razón al sindicato UGT en el fondo de la cuestión para determinar que Vivas no puede nombrar cargos para su Consejo de Gobierno que no sean diputados electos. La novedad era que el Tribunal reconoció a UGT como actor legítimo para la demanda, algo que se le había negado en instancias inferiores. El clamor, lo despachó el Gobierno con un comunicado, para decir que recurrían al Supremo y que Chandiramani y Celaya ahí siguen.

Tampoco lo hizo tras entrevistarse con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría.

Tampoco consideró oportuno el presidente admitir preguntas de la prensa toda vez que tras la Semana Santa se conoció el Sumario del Caso Emvicesa, en donde se recogían conversaciones que ponían al descubierto el tráfico de favores, al menos en fase de petición, a cargos públicos como el Director Gerente de la Sociedad Puerta de África, de la que depende el hotel público, Alberto Solano, ex tesorero del Partido Popular. Hasta cesó a uno de sus asesores por lo recogido en el sumario, Jesús González Barceló, quien en una conversación recogida en el sumario señaló un criterio de selección para los Planes de Empleo bien distinto del riguroso baremo, la necesidad, las oportunidades y un largo etcétera: el ya famoso “conejo de Adelaida”. Tampoco hubo más explicación que el propio anuncio del cese.

En medio un debate sobre el Estado de la Ciudad, que en otros tiempos, suponía el pistoletazo de salida de una ronda de peregrinaje por los medios para someterse a entrevistas. En medio, también la renovación del organigrama del Partido Popular y un Congreso en el que el propio Vivas abrió la puerta a su sucesión, dando a entender que no volverá a competir en las urnas. En medio, el asesinato de un joven en la Ribera y una nueva manifestación en formato cacerolada de los vecinos de Ceuta exigiendo más seguridad.

Y además, el colapso un día sí y otro también en la frontera del Tarajal, con dos porteadoras muertas en avalancha.

Pero por si todo esto no fuera suficiente, otros dos consejeros de su Gobierno han sido citados por la Justicia para declarar en calidad de investigados por otros dos asuntos: Emilio Carreira, como titular de Medio Ambiente por la denuncia interpuesta por el MDyC por la adjudicación “a dedo” del servicio de desguace de vehículos, y Jacob Hachuel por la no ejecución de la sentencia que inhabilitaba a dos policías locales condenados en firme por abuso de autoridad y agresión. Por no hablar de la suspensión de la publicidad en los medios, del rifirafe con la diputada socialista Nuria Miaja o la acusación pública de extorsión del propio Carreira.

Este viernes, en principio, Vivas escuchará preguntas y dejará de ser dueño de su silencio. En principio, lo hará durante unos veinte minutos. Preguntaremos lo que se pueda. Se lo prometemos.

Fé de erratas: El presidente ha dado un margen de una media hora para atender a los medios. Por error en la primera edición de la noticia figuraba que serían entre 10 y 15 minutos.