¿ESTATUS AUTONÓMICO O LOCAL?

Vivas no cesará ni a Chandiramani ni a Celaya y defenderá que Ceuta es autonomía ante el Supremo

Vivas no cesará ni a Chandiramani ni a Celaya y defenderá que Ceuta es autonomía ante el Supremo
Chandiramani y Celaya durante el último Pleno
Chandiramani y Celaya durante el último Pleno  

El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta, que preside Juan Vivas, ha pasado este jueves al contra ataque ante el aluvión de petición de ceses que ha llovido desde la oposición tras conocer que una nueva sentencia da la razón a UGT sobre el nombramiento de vice consejeros en personas no electas. Tanto el PSOE, como Caballas y el MDyC (11 diputados en total) han salido a raíz de la sentencia solicitando el cese de los dos nuevos consejeros nombrados tras la crisis de Gobierno que provocó el estallido del Caso Emvicesa, Kissy Chandiramani en Economía y Hacienda y Javier Celaya en Educación y Cultura. Ninguno de los dos son electos y la oposición en  bloque entiende que su situación legal es la misma que la de los que fueron viceconsejeros en la legislatura pasada y sobre los que ahora ha fallado el TSJA diciendo que no podían serlo. El Ejecutivo ha emitido este jueves un comunicado para anunciar que Vivas no los va a cesar.

Y no sólo eso, para el Gobierno la actitud de la oposición “marca una clara diferencia entre las formaciones que defienden que Ceuta es nada más que un ayuntamiento de régimen común y quienes, como es el caso del Gobierno de la Ciudad y del grupo que lo sustenta, el Partido Popular, defendemos que Ceuta es, al mismo tiempo, una entidad local y autonómica y que, por serlo, tiene competencias que no tienen los ayuntamientos; participa en órganos del Estado donde no están las entidades locales, como son la Conferencia de Presidentes, el Consejo de Política Fiscal y Financiera y los Consejos Sectoriales; y recibe recursos del sistema de financiación autonómica”, ha razonado en su comunicado el Ejecutivo de Vivas.

Vivas se atrinchera así, a pesar de la última sentencia, en el reglamento de la Asamblea para defender que puede nombrar como consejeros a personas que no son diputados electos de la Asamblea. Un reglamento de la Asamblea reforzado, como recuerda el propio Gobierno en el comunicado por un pronunciamiento del Consejo de Estado sobre el asunto de julio de 2016 y en el asesoramiento recibido por parte de los Servicios Jurídicos de la Ciudad. Y todo “al amparo de lo recogido en el Estatuto de Autonomía y en la Ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, que data de diciembre de 2013.

“Esta defensa no significa que el Gobierno de la Ciudad no acate y respete las sentencias judiciales. Las acata y respeta siempre, y este caso no constituye una excepción por dos razones. La primera es que, en relación con el mismo asunto, existen pronunciamientos judiciales de distinto signo. La segunda, que la sentencia que ha suscitado las manifestaciones de los grupos de la oposición no se refiere a los dos consejeros no electos, sino que hace referencia al nombramiento específico de una viceconsejera que ya no ejerce como tal. De hecho, el Gobierno de la Ciudad no tiene viceconsejeros”, ha seguido anclando su defensa el Ejecutivo.

Y para clarificar de una vez por todas el asunto por la vía judicial, el Ejecutivo ha anunciado que “tiene la intención de elevar la cuestión al Tribunal Supremo, por la vía procedimental que resulte pertinente” con la intención de que sea este tribunal de mayor rango el que fije de una vez por todas una posición definitiva y aclare si Vivas puede o no nombrar como consejeros a personas distintas de las elegidas para formar parte de la Asamblea –potestad de las comunidades autónomas, pero no de los ayuntamientos-. Justo donde reside la polémica, entre esos dos rangos administrativos en los que se encuentran Ceuta y Melilla, aunque en las papeletas electorales lo que se elija sean concejales y no diputados.