INVESTIGACIÓN JUDICIAL

El médico del campamento para niños diabéticos y la coordinadora del Programa de la Consejería, citados como investigados

El médico del campamento para niños diabéticos y la coordinadora del Programa de la Consejería, citados como investigados
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

El doctor Márquez, que ya ha pasado por dependencias judiciales, solamente ha aceptado responder a las preguntas de su abogado y la coordinadora del Programa de Diabetes de la Ciudad está citada el próximo mes de junio. El Juzgado ya ha reclamado toda la documentación tramitada sobre el caso por la Administración y el Colegio de Médicos.

El facultativo al que se encargó la supervisión sanitaria del campamento para niños diabéticos de septiembre de 2016 y la médico de la Ciudad que ejerce como coordinadora del Programa de Diabetes de la Consejería de Sanidad han sido citados a declarar como investigados por el Juzgado de Instrucción número 6, que sigue las diligencias penales abiertas previa denuncia a la Fiscalía de ocho familias de los asistentes por presunta negligencia.

El primero en testifcar, como imputado por un posible delito todavía no concretado, ha sido el adjudicatario del servicio licitado, el doctor Juan Antonio Márquez, que en sede judicial únicamente ha aceptado responder a las preguntas de su propio abogado. El próximo mes de junio está citada a prestar declaración la funcionaria municipal, según han avanzado fuentes judiciales a Ceutaldia.com.

Previamente, el Juzgado ya ha reclamado a la Administración todo el expediente administrativo incoado sobre las circunstancias en las que se desarrolló el campamento, procedimiento que fue paralizado en cuanto se tuvo conocimiento de la apertura de una causa penal a instancias de ocho familias de los niños asistentes.

También se ha pedido al Colegio de Médicos que remita al Juzgado su propio expediente y muy concretamente el dictamen externo que se solicitó a un facultativo de Medicina Interna en octubre, nada más que estalló la polémica por el desarrollo del campamento, en el que los niveles de glucosa de los jóvenes participantes fueron “extraordinariamente altos en la mayoría de usuarios a niveles desde 200 hasta 501, frente a los recomendados entre 80-120", tal y como han aseverado reiteradamente las familias de los niños y la Asociación Ceutí de Diabetes.

Esta entidad denunció que “se aconsejaron malas prácticas como no inyectarse insulina de acción lenta o hacer ejercicio para bajar los niveles”, que “no hubo en ningún momento control de las raciones de la comida”; que “se proporcionaron alimentos no adecuados”; y que “no se proporcionaron los controles adecuados durante las horas que tenían establecidas, ni las citadas inyecciones de insulina adecuadas o pautadas para cada persona”.

La Consejería de Sanidad organizó a finales de septiembre del ejercicio pasado por sexto año consecutivo un campamento para niños con diabetes cuyo objetivo era que los asistentes conviviesen con otros en sus mismas circunstancias y aprendiesen sobre su enfermedad: a medirse la glucemia a autoinyectarse la insulina; a manejar situaciones especiales de hipo o hiperglucemia; en fiestas, excursiones y viajes; sobre su dieta...
A través de un concurso público, el adjudicatario de la supervisión médica fue el doctor Juan Antonio Márquez.

Nada más concluir, la Asociación Ceutí de Diabetes denunció “malas praxis” porque se había ordenado, entre otras cosas, “no inyectar insulina a niveles inferiores a 140 de glucosa” y no se había realizado “ninguna actividad formadora o educadora” sobre la enfermedad.

El médico defendió tras verse con Consejería y familias que “en ningún momento se atentó contra la vida de ningún niño ni se puso la vida de los mismo en peligro” y que “a ninguno de ellos se le tuvo que administrar medicación por vía venosa por estar en peligro su vida, sino que sólo se les administró su insulina correspondiente”. “Somos humanitarios y nuestra labor consiste en salvaguardar la salud de nuestros pacientes y tratarlos; es una barbaridad”, rechazó, “que se diga que se puso en riesgo la vida de los niños”.